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sábado, 13 de junio de 2015

Poblaciones Mineras Fallecidas en la Provincia de Huelva XIV (Por Antonio Perejil Delay)

LA ISABEL


Se encuentra situada a unos diez kilómetros y medio del El Granado, en dirección nordeste. La carretera en cuestión, es una pista sin asfaltar, pero en aceptables condiciones para para el transito de vehículos ligeros. También se puede llegar a La Isabel a través de un carril, también si asfaltar, que sale cerca del Almendro, a la izquierda de la carretera que une esta población con la Puebla de Guzmán.

 Foto tomada desde la caseta del transformador eléctrico, al fondo el malacate de manpostería de uno de los pozos con su correspondiente casa de máquinas. Foto tomada de Panoramio.

 Otra vista del malacate y al fondo la caseta del transformador. foto tomada del Blog En Comtramina.

Vista frontal del malacate, como se puede ver el pozo esta protegido por una vaya de seguridad. foto tomada del Blog En Contramina.

A juzgar por las casas que quedan todavía en pie (muchas de ellas en condiciones Habitables), puede deducirse fácilmente que esta población minera atravesó por épocas de gran actividad. Pero lo cierto es que no existen suficientes signos externos en los que apoyarse, para llegar a esta conclusión. En cualquier caso, las casas son las señas evidentes de que La Isabel ha sido uno de los poblados más importantes, dentro de la minería del manganeso. Pues en total habrá como unas sesenta viviendas, incluyendo las que están arruinadas o a punto de desaparecer.

Casas del poblado La Isabel. Foto tomada de Panoramio

Las casas mejor conservadas se hallan situadas a Levante y a Poniente de la pista que une El Granado con la fallecida población de "Cabezas del Pasto" y Puebla de Guzmán. Pero de todas ellas, la manzana mejor conservada es la que se halla a la derecha de la pista, pues aparte de disponer de una gran casa que está habilitada como Ermita, dispone de preciosos patios ajardinados delante de las casas. Esta manzana y las que están a la izquierda de la pista, son las que ocupan los lugares mas bajos de aquella andevaleña geografía. La mayor parte de las casas se halla agrupadas en la zona occidental ehn lo alto de un cerro de poca elevación. Existen cuatro manzanas claramente definidas y algunas casas sueltas. También existen algunas arruinadas. Un poco mas al Norte existen unas ocho o diez casas completamente destruidas, y a la izquierda de estás (algo alejadas), un grupo que llaman Las Cantinas, donde existen en la actualidad unas diez o doce casas habitables.

 Vista de parte del poblado La Isabel. Foto huelvabuenasnoticias.

Otra vista del poblado La Isabel. Foto huelvabuenasnoticias.

La Isabel en sus mejores tiempos, pudo tener una población de algo mas de trescientos habitantes. A la hora de redactar esta pequeña crónica, no hay ningún vecino que habite permanentemente allí, pues las casas habitables se utilizan solamente los fines de semana. A pesar de todo, dispone aún de teléfono público, luz y agua corriente.

En la actualidad quedan habitadas veintitrés casas, sin contar las que pertenecen al barrio de "Las Cantinas".

jueves, 7 de agosto de 2014

Poblaciones Mineras Fallecidas en la Provincia de Huelva XIII (Por Antonio Perejil Delay)

CABEZAS DEL PASTO

Esta población se halla en el término municipal de Puebla de Guzmán, a unos siete kilómetros de dicho pueblo y a unos cuatro de la Mina Herrerías, siendo la mas occidental de las tres poblaciones.

Ruinas de la Iglesia de Cabezas del Pasto y de la casa de D. Jorge. Foto  tomada de patrimonio minero industrial.

Cabezas del Pasto es uno de los asentamientos mineros más antiguos de la provincia de Huelva, pues las primeras viviendas empezaron a construirse entre 1860 y 1863. Pero la entidad que edifico mayor número de casas fue la compañía inglesa THE BEDE METAL CHEMICAL. Cº. Ltd., a partir de 1864.Esta compañía solo tenía interés por los minerales muy cobrizos y desapareció en 1911, después de haber construido el ferrocarril de vía estrecha que iba hasta el Puerto de la Laja, y haber dejado el pueblo en condiciones óptimas para cedérselo a sus posteriores dueños, la compañía francesa SAINT GOBAIN Y CHALINY y la SOCIEDAD MINERA DEL GUADIANA, filial de la anterior.

Una de las calles con casas totalmente arruinadas del poblado Cabezas del Pasto. Foto tomada del Blog en contramina.

La mina paro definitivamente en 1937, y a partir de esta fecha comenzó el despoblamiento de Cabezas del Pasto. No obstante a pesar de su prematuro ocaso, todavía figura en algunos mapas, como símbolo inequívoco de una legendaria población minera imposible de resucitar. Las razones de por que estuvo poblada hasta principios de los años setenta; obedecen por un lado, a que muchos trabajadores siguieron trabajando en la vecina Herrerías, a partir de 1937. Y por otro lado, al beneficio de sus aguas cobrizas,, hasta finales de los años sesenta.

En el año que paro la mina, había unos doscientos pobladores habitando este lugar, pero en la época de mas prosperidad, a principios de siglo, debió de haber mas de trescientos habitantes.

Tambores de los cables de la máquina de extracción del pozo maestro, no se si a día de hoy seguirá esto en su lugar de origen pero si así es. es el mas claro ejemplo de la desidia y el abandono de las diferentes piezas de la arqueología industrial onubense, este tambor movido por una antigua máquina a vapor, sería el único que existe en toda la Faja Pirítica al menos en la parte española. Foto tomada del Blog en contramina.

Todo el poblado fue construido en una especie de valle natural, abrigado de pinos, excepto por su parte noroeste, que es por donde discurría el ferrocarril y la antigua carretera. En la actualidad se conservan restos de una cuarentena de casas, distribuidas de la forma siguiente:
Una manzana de siete casas, muy deterioradas y sin techumbre, construidas a base de pizarras. al este del pozo maestro de la mina. Son las mas alejadas de todo el poblado.
Dos manzanas paralelas, de 8 y 10 viviendas respectivamente, que forman la única calle de este asentamiento. Una de estas casas conserva todavía su antigua techumbre, con tejas lamidas por el sol...Quizás fue reutilizada con fines agrícolas o de esparcimiento, después de cerrarse la mina. Todas estas casas se hallan muy mal conservadas. Los elementos utilizados en su construcción son pizarras y tapias, sobre todo.
Una Emita Iglesia, en la parte mas alta del poblado, en estado ruinoso, sin techumbre y rodeada de torcidos pinos por los cuatro cardinales. A pesar del tiempo transcurrido, todavía conserva una cruz de hierro en su espadaña y gran parte de sus muros intactos.
Grupo de unas ocho casas, a base de tapias, a Levante de la Iglesia. Probablemente estas casas fueran las primeras que se construyeron, a juzgar por lo mal conservadas que se encuentran. Muy próximas a esta manzana existen restos de viviendas aisladas y algunos huertos viejos completamente abandonados.

Ruinas del parte del poblado de Cabezas del Pasto. Foto Colección Particular.

Todas las casas del poblado se hallan ubicadas a Levante dela explotación minera. De los edificios industriales, lo único que se conserva es la casa habitada de malezas, donde estaba situada la máquina de vapor que accionaba la jaula de la mina. En su interior puede verse todavía el gigantesco tambor, con los cables de acero arrollados a su herrumbrosa superficie. También existió hasta hace poco tiempo un precioso malacate de hierro, único en toda la provincia, por su edad, que fue desmontado para una exposición minera en la capital onubense. Desconozco donde habrá permanecido desde entonces esta joya de la minería del cobre. E una de las visitas que realice a Cabezas del Pasto, en abril de 1991, tuve la suerte de ver todavía intacto aquel legendario malacate

domingo, 6 de octubre de 2013

Poblaciones Mineras Fallecidas en la Provincia de Huelva XII.(Por Antonio Perejil Delay)

LA TORERERA

Este poblado se haya en el término municipal de Calañas, a unos siete kilómetros de Sotiel Coronada, por la carretera que une a esta población con el apeadero de "Los Milanos", sobre el ferrocarril de Zafra.

Se compone de unas ochenta viviendas y algunos edificios públicos de escaso interés arquitectónico. El poblado fue quedándose vacío a principios de los años 70, cuando la empresa Unión Explosivos Riotinto, explotadora de la mina y propietaria de todas las casas, suspendió los trabajos mineros y clausuro la Fábrica de Explosivos que se ubicaba allí.

Ruinas de la iglesia de Torerera

Parece ser que el poblado (según nos comenta M. J. Florencio, en su libro Un Pueblo por Descubrir) fue vendido en 1986 a la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía, por 23,4 millones de pesetas. El objeto de la compra, por lo visto, es reconstruir el citado poblado, con fines culturales y recreativos. El presupuesto de las inversiones que hay que realizar asciende a unos quinientos millones de pesetas, según se desprende del libro que he mencionado antes.

Calculo que este poblado pudo tener en sus mejores tiempos del orden de 350 ó 400 habitantes, si se asigna una media de cuatro o cinco habitantes por vivienda. En mi reciente visita a Torerera, en diciembre del 91, pude contar hasta cinco grupos de viviendas, que conservaban aún parte de sus muros y la cal de sus paredes. También había un grupo de casas en la zona mas alejada del poblado, muy cerca de la iglesia, que fueron demolidas por completo. Todas las casas fueron construidas a poniente de la mina, sobre empinadas laderas y suaves promontorios, y se hallaban abrigadas, entre frondosos pinos y eucaliptos. Casi todas disponían de amplias terrazas delanteras, a las cuales se subía mediante escaleras laterales de mampostería o ladrillos: en algunos patios se conservan aún naranjos, higueras, rosales, enredaderas y otras especies domésticas que se han asilvestrado con el tiempo.

Uno de los pocos edificios que han sobrevivido a su demolición

La iglesia se conserva en un estado bastante ruinoso; pero las partes que han resultado más afectadas son los tejados y las partes superiores de los muros. está situada en la parte más alta del poblado.

A pesar de que Torerera fue clausurada en 1971, se puede afirmar que hubo familias viviendo en el poblado hasta principios de los años ochenta.

martes, 30 de abril de 2013

Poblaciones fallecidas en la Provincia de Huelva. XI. (Por Antonio Perejil Delay)

MINA ESPERANZA


El poblado minero de ESPERANZA lo componían a principios del siglo XX dos grupos de casas, situadas frente a los criaderos "Cumbres de los Milanos" y "Angostura" respectivamente; y un tercer grupo (el mayor de todos, en cuanto a número de viviendas, que estaba situado frente a la mina Esperanza, que era a su vez el nombre de la compañía que explotaba dichos criaderos. La razón de por qué las viviendas de Esperanza estaban tan distantes entre sí, era debido a que las dos minas más alejadas del grupo (Esperanza y Angostura) estaban separadas por una franja de unos cinco kilómetros aproximadamente

es de suponer que las primeras casas del grupo ESPERANZA se construirían a partir de 1906, fecha de formación de la entidad inglesa ESPERANZA COPPER AND SULPHUR, Cº Ltd. Y el citado grupo empezaría a despoblarse a partir de 1931, fecha en que la compañía explotadora suspendió sus actividades en España. La proximidad de otras minas como Concepción o San Platón, hizo que muchos obreros no abandonaran sus casas de inmediato y siguieran habitándolas algunos años más.

 Ruinas de las casas de Esperanza, muchas de ella con los muros aún en buen estado, pero a todas le faltan los techados o tejados. Foto Emilio Romero.

El desglosamiento de los grupos de viviendas era el siguiente:
Frente a la mina "Cumbre de los Milanos", sobre un soleado cabecillo, se conservan todavía dos alineaciones de casas paralelas. En total, suman 20 viviendas, de unos 20 metros cuadrados cada una y forman una sola calle (diez y diez). Estas casas disponen solamente de una puerta, una ventana pequeña y un poyo bastante reducido que servía para cocinar. Los materiales empleados son piedras porfídicas combinadas con pizarras. El elemento de unión más utilizado era el barro, y para el enfoscado de los muros , el mortero de cal. La teja empleada fue del tipo árabe. Las paredes se conservan casi íntegras, a falta de los tejados, pero las zarzas, los brezos y las jaras, impiden el acceso al interior de casi todas las viviendas.

Vista de la larga hilera de casas en un paraje muy soleado. Foto Emilio Romero.

Cerca de la mina "Angostura", en lo alto de un cabezo que está a la derecha de la carretera de Huelva-Badajoz, existen dos grupos de casas bastante próximos:
Uno de ellos se compone de ocho unidades y el otro de diez. Todas las casas son de características similares a las anteriores. También estas viviendas se conservan íntegras, a falta de los tejados. Se conserva también otro grupito pequeño de seis viviendas, a la izquierda de la Central Eléctrica que tenía Esperanza para abastecerse de enrgía propia. Estas casas se construyeron para los obreros que trabajaban ne dicha Central y en el embalse de cual se nutría aquélla.

Restos o ruinas de las casas de los mineros de Esperanza, en mal estado de conservación. Foto Emilio Romero.

Y el poblado Esperanza, propiamente dicho (que era el mas grande), se componía de los siguientes módulos o zonas, que formaban una especie de horquilla abierta hacia poniente:

A) La zona Norte se componía de un grupo de 24 casas (12-8 y 2x2), de un solo cuerpo, dotadas de poyo, chimenea y puerta. Un grupo de 20 casas (diez y diez) igual que las anteriores, pero con pequeñas ventanas al lado de las puertas. Un grupo de 20 casas, igual que las anteriores. Un grupo de 14 casas de dos cuerpos, cuyas fachadas anteriores disponen de puertas y ventanas; y las traseras, de una ventana solamente. Y un grupo de 6 casas, algo más amplias, de las mismas características y alineadas con las anteriores

B) En la zona de Levante se construyó un grupo de 12 casas (seis y seis) de dos cuerpo, construidas a base de pizarras y tapias. Estas casas ocupan la parte más elevada del poblado, y por el pésimo estado en que se encuentran, supongo que fueran las primeras que se edificaron. Son algo más amplias que las del tipo común.

C) En la zona Sur se edificaron dos grupos: Uno de éllos se componía de 24 casas (doce y doce) de un solo cuerpo; y el otro (situado en la zona más occidental) se componía también de 24 casas, de las mismas características. Como dato curioso hay que destacar que a casi todas les faltan las cañoneras de las chimeneas.

Existe también un edificio amplio, en el centro de la horquilla poblacional descrita que seguramente fue utilizado como Casino, Economato...etc, dadas las amplias dimensiones que posee.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Poblaciones Fallecidas en la Provincia de Huelva X. (Por Antonio Perejil Delay)

MINA PODEROSA


Este poblado se halla situado al Sur de las antiguas labores a cielo abierto, sobre un terreno bastante montuoso, coloreado de llamativas escombreras. El cierre de la mina en diciembre de 1924, ha hecho que la mayoría de las viviendas que componían el poblado, estén completamente arruinadas en la actualidad, con independencia de algunas que han desaparecido casi por completo. Y si a esto se añade que un gran número de casas (como era habitual en casi todos los poblados mineros de la época) estaban hechas a base de tapias, se comprenderá mucho mejor las causas de su deterioro.

en la visita que hice a este poblado, en agosto de 1992, pude constactar la existencia de dos agrupamientos de casas: Las más deterioradas se hallaban en la parte Sureste de la Corta, junto a uno de los socavones de desagüe. Hay también algunos huertos, completamente llenos de zarzas y árboles asilvestrados. Las casas, o mejor dicho, lo que queda de las casas en esa zona, son simplemente sus paredes arruinadas, y en algunos casos tan sólo los cimientos. En esta zona pude contabilizar como unas treinta casas, y son las más proximas a la Corta. Un poco más al Sur y hacia el Oeste, de puede comprobar la existencia de otro grupo de casas menos numeroso (unas 15 ó 20), que se hallan casi completamente destruidas. De todas ellas, hay una perteneciente a un grupito de tres, que es la que se halla en mejores condiciones, sin que éllo quiera decir que sea habitable.

Las razones de por qué se conservan aún estas casas, son debidas: Por un lado, aque fueran reutilizadas con fines agrícolas después de cerrarse la mina: y por otro lado, debido a los actuales "retenes de incendio", que las ocupan durante los meses de verano. Aún así y todo, es uno de los poblados peor conservados de la provincia de Huelva: debido, quizás, a que la gente prefería vivir en el vecino pueblo de El Campillo, antes que quedarse allí, con la mina parada y unas vías de comunicación prácticamente inaccesibles, al menos en aquella época. Pues la única comunicación aceptable era a través del ferrocarril de Buitrón, que moria un poco más al Norte, en la mina Concepción.

En la actualidad, hay gente que utiliza desde El Campillo, la antigua explanada de la vía, pero también existe un carril sin asfaltar, en aceptable estado de conservación, que parte de Los Ventorros de Campofrío hacia poniente, y bordea roda la sierra hasta llegar al poblado. Este carril supongo que habrá sido adecentado por el IARA, con fines agrícolas y forestales.

Es de suponer que las casas de la mina Poderosa serían construidas, en su mayoría por la compañía inglesa THE UNITED ALKALI COMPAY LIMITED, que a su vez era propietaria de las minas de Concepción, Sotiel, Tinto-Santa Rosa y Castillo de Buitrón. Por más que me lo propuse, no pude ver ningún edificio.
 industrial que tuviese un mínimo de valor arquitectónico, y si los hubo, habrán desaparecido con el tiempo.

Resulta sumamente difícil recomponer este poblado, por el deterioro tan avanzado que padece. En cualquier caso, se trata de un establecimiento minero, que jugo un papel muy importante en la minería onubense de principios de siglo, pues llego a tener 441 habitantes en 1910, y era una población que estuvo dotada incluso de escuelas.

 Estado actual de las casas mejor conservadas de mina "Poderosa"

En la actualidad, la mina continua parada y sin ninguna esperanza de rehabilitarse en un futuro más o menos próximo. Antiguamente, Poderosa, perteneció a la villa de Zalamea la Real, pero desde 1931 pertenece a El Campillo, una vez segregado de aquella legendaria villa

viernes, 4 de mayo de 2012

Poblaciones Fallecidas de la Provincia de Huelva (IX). (Por Antonio Perejil Delay)

SAN MIGUEL.

El poblado minero de SAN MIGUEL, es uno de los más antiguos de la zona pirítica a la que pertenece, las poblaciones colindantes son. Por el Este, Soloviejo; y a poniente , Cueva de la Mora y Monte Romero (este último deshabitado en la actualidad). Antiguamente, se podía llegar a san Miguel por varios caminos, incluida la vieja explanada del ferrocarril que enlazaba con la línea de Zafra-Huelva. Hoy solo es posible visitar lo que queda del poblado, a través de un carril de 8 kilómetros, sin asfaltar, que sale frente el que va a la mina Soloviejo, a la izquierda de la carretera nacional de Badajoz. Este carril discurre por parajes bastantes montuosos y abundan en su trazado las fuertes pendientes y las cuervas de escaso radio.

Es evidente que las primeras viviendas para obreros se construirían a partir de 1853, fecha en que se inició la explotación contemporánea con la empresa SOLA HERMANOS. A esta compañía española siguió una compañía portugesa hasta finales del siglo XIX que, también contruiría algunas casas más. Pero no cabe duda que el mayor impulso demográfico de SAN MIGUEL se produjo a partir de 1900, con la aparición de una compañía inglesa denominada THE SAN MIGUEL COPPER MINES, Cº Ltd. Aunque esta compañía dejó de existir prácticamente en 1919 (fecha en que paro la mina); merece la pena destacar los numerosos edificios , tanto industriales como domésticos, que se construyeron por aquella época, algunos de los cuáles se conservan todavía en ruinas.

Todas las casas se hallan ubicadas a poniente de la antigua explotación a cielo abierto y han llegado a nuestros días muy mal conservadas; aunque en algunas de éllas pueden apreciarse todavía los tejados hundidos y las maderas podridas por el paso de los años. Las citadas viviendas sumarían unas 70 u 80, distribuidas de la forma siguiente:

Una manzana de 24 casas (doce y doce) opuestas entre sí y separadas mediante un muro central de carga. Las que ocupan el nivel más bajo son más pequeñas que las otras doce, y además están edificadas, con materiales de peor calidad

Una manzana de 10 ó 12 casas, a poniente de las anteriores, con patios delanteros ajardinados. De estas casas sólo se conservan sus paredes despintadas.
Una manzana de 6 casas, algo más amplias que las anteriores, también con patios ajardinados en las puertas.

 Ruinas de la Casa Dirección de la mina San Miguel. Foto tomada del blog en contramina.

Un grupo de 5 ó 6 viviendas de doble planta, que son las que mejor se conservan y las que más destacan sobre el resto; pues poseen una variedad arquitetónica mayor y además disponen de una superficie habitable mucho más amplia que las del tipo corriente. Seguramente, estas casas, fueron construidas por la compañía inglesa que explotó SAN MIGUEL, para albergar a los jefes y personas de alta cualificación profesional. Estaban equipadas con suntuosas chimeneas de fundición, azulejos sevillanos de la época; y elegantes canalones de zinc, para recojer el agua de la lluvia. Estaban dotadas, a diferencia de las demás , de cuartos de aseo y agua corriente. Delante de estas casas hay una amplísima extensión, que en su día se destinó a jardines; y algunas palmeras centenarias, de las cuales algunas ya no existen. A las casas se accedía lateralmente; o bien por los jardines, a traves de escaleras de manpostería.

Grupo de casas en muy mal estado (quizas, de las peores) al Sur de la corta, que sumaran ocho o diez. Seguramente son de las primeras que se construyeron, a mediados del siglo XIX.

Finalmente, existen dos grupos de casas, muy mal conservadas, a poniente del antiguo viaducto por donde discurría el ferrocarril. Son las más alejadas de la mina, estan hechas a base de tapias casi en su totalidad y suman unas 18 ó 20. También existen algunas casas sueltas, esparcidas por los alrededores.

 Vista de parte del poblado de San Miguel, en la cual se observa la construcción del malacate del Pozo Maestro.

Haciendo cálculos aproximados, puede concluirse que SAN MIGUEL en la época de más poblamiento , estaría muy cerca de los quinientos habitantes. En cualquier caso, la población de esta mina ha estado sujeta a continuos vaivenes, en base a las distintas épocas que estuvo parada, y no se puede hablar de cifras muy concretas. Según Pinedo Vara, en 1963 todavía no había parado la mina, pero su cierre estaba ya muy próximo. La fecha exasta no la he podido averiguar, pero lo cierto es que a principios de los años setenta, SAN MIGUEL estaba ya prácticamente desponlado, con unas cuantas familias habitando entre sus muros.

martes, 10 de enero de 2012

Poblaciones Fallecidas de la Provincia de Huelva VIII. (Por Antonio Perejil Delay)

SAN PLATÓN

Las casas de SAN PLATÓN se encuentran situadas sobre dos alineaciones de cerros de bastante altura; en medio de las cuáles se halla la antigua Corta de la explotación a cielo abierto y un poco más abajo lo que fue el pozo maestro y los ruinosos edificios que había a su alrededor.
El acceso al poblado se hacía antiguamente a través de un carril sin asfaltar, que enlazaba con la carretera de Mina Concepción. este carril se halla hoy casi intransitable , a consecuencia de la erosión de las aguas sobre las fuertes pendientes del terreno. En la actualidad, es mas fácil acceder a este caserío minero siguiendo el carril que conduce hasta el socavón general de la Mina Concepción. Y desde este lugar, a través de la vieja explanada del Ferrocarril del Buitrón, que pasaba a escasos metros de la explotación minera.
Hay dos clases bien diferenciadas de viviendas. Al norte del criadero, en la parte más alta de un abrupto cerro, se halla situado el grupo de casas para obreros más numeroso. Se compone de 34 unidades, distribuidas en dos subgrupos de 17, opuestas entre si. Un poco más a la izquierda y al mismo nivel que las casas mencionadas , se halla un edificio amplio, resuelto con grandes puertas y ventanas coronadas con arcos de medio punto, que fue utilizado como escuelas. Un poco más a la izquierda y a un nivel algo más bajo, se hallan tres manzanas de viviendas paralelas entre si. Una de ellas se componía de 20 casas (diez y diez) simétricamente opuestas. Otra manzana se componía de 13 casas individuales, con tejados a una sola agua y algo más amplia que las anteriores. Una última manzana está compuesta de 22 viviendas (once y once), con tejados a dos aguas.

Vista del poblado de San Platón desde el Socavón General de la Mina Concepción.

Los materiales empleados suelen ser las consabidas tapias y los muros de pizarra, que son muy abundantes en la zona. El elemento de unión más corriente era el barro. Las dimensiones de estas casas son bastantes reducidas y únicamente estaban dotadas de un pequeño poyo para cocinar y rusticas chimeneas compartidas. Los únicos elementos de ventilación son una pequeña ventana y una puerta, al estilo de las viviendas de "Esperanza". Llaman la atención las puertas de estas casas, pues todas se componían de una sola hoja, con postigos idénticos, dotados de sus correspondientes cerraduras.
Los muros se conservan casi todos en buenas condiciones, a falta de las techumbres, a excepción de las coronaciones a base de tapias, que han sido muy deterioradas con el paso del tiempo. Por las características expuestas se deduce que todas las viviendas de la parte Norte fueron construidas para albergar a los obreros "rasos".
Al Sur de la mina existen unas treinta casas, que seguramente sirvieran de alojamiento para los empleados de mayor rango o categoría profesional, pues los materiales empleados son de mejores calidades y además son mucho más confortables y amplias. Algunas de ellas disponían de frondosos jardines a la entrada. Incluso algunas palmeras solitarias, se conservan todavía en pie. Por lo demás, todas las casas están rodeadas o cubiertas de árboles viejos, zarzas, matorrales y toda clase de malezas. De estas casas concebidas para los empleados de la compañía francesa que explotó este criadero, merece la pena destacar un grupo de cuatro, situadas en la zona más elevadas por sus amplias dimensiones y sus diferencias arquitectónicas con las demás. una de ellas se componía de dos plantas, con preciosas marquesinas inferiores de hierro que ya están semipodridas.

Panorámica del poblado y dique de la Mina San Platón.

Es casi seguro que todas las viviendas de este caserío minero serían construidas por la COMPAÑÍA DE MINAS DE COBRE DE SAN PLATÓN, con domicilio en Francia, ya que ha sido la única empresa que explotó la mina de San Platón, con resultados alagüeños, entre 1906 y 1934, hasta que se dejo inundar la mina en 1941. El hecho de que algunas casas se conserven todavía en regular estado, se debe a que, después de la parada de la explotación. muchos obreros siguieron trabajando en la vecina Mina Concepción y siguieron habitando sus antiguas casas hasta finales de los años 60. En los años más prósperos de SAN PLATÓN, vivían en el poblado unas 350 personas, que luego fueron yendo a menos con el paso de los años.
En sus instalaciones industriales, merece la pena destacar las grandes puertas y ventanas vidriadas y sus arcos de medio punto, resueltos con hermosas molduras de madera.

lunes, 31 de octubre de 2011

Poblaciones fallecidas de la Provincia de Huelva VII. (Por Antonio Perejil Delay).

PEÑA DEL HIERRO

El caserío de Peña del Hierro estaba situado a unos cuatro kilómetros al norte de Nerva, municipio al que pertenecía administrativamente. La Peña ha sido durante muchos años uno de los asentamientos mineros más importantes de la Faja Pirítica Onubense. La mina en torno a la cual se originó este poblamiento, comenzó a explotarse hacia 1853, lo cual indica que las primeras viviendas para obreros empezarían a construirse a partir de esta fecha. En cualquier caso, hasta 1873, la población allí existente no debío ser muy significativa, puesto que no aparece registrada en los censos oficiales de ese año. La única razón mediante la cual puede explicarse esta iregularidad es que entre 1853 y 1882 no se realizaron en la mina trabajos de importancia, lo cual puede imterpretarse como un despoblamiento aparente, si se tiene en cuenta que todavía serían muy pocos los trabajadores que vivían allí y muy pocos los edificios construidos hasta ese momento.

Aldea de "Peña del Hierro", a 4 kilómetros de Nerva, con el malacate de madera original, en primer plano.

No cabe duda que casi siempre las estadísticas de las poblaciones de la minería, guardan una relación muy estrecha con la prosperidad de las explotaciones, hasta el punto de que muchos poblados mineros fallecen, cuando se cierran o se agotan las minas que los alimentan. Esa es la tónica general, con algunas excepciones muy contadas. En realidad, Peña del Hierro, podría haberse convertido en una de esas excepciones, pero la proximidad de otros pueblos tan importantes como Riotinto o Nerva, hizo que sus habitantes abandonaran poco a poco aquel lugar, hasta quedarse despoblado.

La primera planificación urbana digna de tenerse en cuenta fue llevada a cabo por una compañía extranjera denominada LA PENINSULAR, que explotó los minerales de Peña entre 1882 y 1900, el síntoma más claro de esta prosperidad minera, lo encontramos en el censo de 1888, donde el caserío de Peña del Hierro aparece con 1.161 habitantes, cifra esta jamás superada en los años venideros por las razones que expondré más adelante. Sin embargo en el censo de 1900, sólo figuran 150 habitantes, debido a que la Sociedad Anónima Peninsular atravesó una fuerte crisis y tuvo que dejar sin empleo a casi todos sus trabajadores.

Afortunadamente, este déficit poblacional sería transitorio, ya que a partir de 1901 hace su aparición en Peña una nueva compañía extranjera denominada The Peña Cooper Mines Co. Ltd., domiciliada en Londres. Esta compañía empezó con muchos bríos y procedió de inmediato a la rehabilitación de las labores. Construyó el ferrocarril hasta las Minas del Castillo de las Guardas, amplió la dotación de viviendas, electrifico el poblado; e introdujo otras ayudas sociales, como médico, pensiones...etc. Y en definitiva, fue quien demostró tener las mejores apitudes para impulsar la actividad minera y situar el caserío de Peña entre los más dinámicos y prósperos de entonces. El hecho de que esta compañía inglesa no desapareciera como tal hasta 1955, indica que las cosas no debieron ir le demasiado mal durante todo ese tiempo.

El poblado se componía de 15 grupos de casas; 12 de los cuales estaban situados a poniente de la explotación minera y los otros tres, a pie de mina. La evolución cronológica de estos quince grupos es la siguiente; Con anterioridad a 1901, sólo existían en Peña del Hierro seis grupos de viviendas. Los tres grupos más antiguos estaban situados al sur del criadero. Eran los más próximos a las labores y se llamaban Pilones, San Carlos y San Teodoro (este último estaba destinado para personal de la llamada Primera Nomina). Los tres grupos restantes se hallaban situados a un kilómetro escaso de la explotación, a poniente de los anteriores y se denominaban así; Grupo: Nuevo, Grupo Norte de la Plaza y Cuarteles Generales.

Este esquema urbano se mantendría prácticamente invariable hasta 1929 en que fueron construidos nueve grupos más, por la compañía propietaria de las minas, Mi opinión sobre estos nuevos grupos es que se edificarían pata evitar el tremendo hacinamiento de personas que vivían en Peña en los años dorados de la SOCIEDAD ANÓNIMAA PENINSULAR. Si no es desde esta óptica, resulta difícil comprender como albergar a menos personas que las que había en 1888 (todos los censos posteriores están por debajo de 1.161 habitantes), se amplia tan sobradamente el número de grupos, pasando de SEIS a QUINCE.

El despoblamiento masivo de Peña del Hierro se produjo a partir del día 9 de diciembre del año 1966, tras un anunciado Expediente de Crisis, que motivó el cierre de la mina y el consiguiente despido de casi todos sus trabajadores. Solamente se mantuvieron en sus puestos a diez operarios, para realizar trabajos de mantenimiento. Los mineros enfermos tuvieron que acojerse a las pensiones de miseria de la época, y los más jóvenes fueron recolocados en Compañía de Riotinto.

Foto de la barriada Peña del Hierro, al fondo el grupo de viviendas conocido como "Pilones", hoy en día todo esto simplemente ya no existe, una verdadera lástima, ya que con su destrucción borraron parte de nuestra historia.

Al principio, el éxodo fue masivo hacia otros lugares, y se quedaron vacías casi todas las casas de la parte oeste, hasta que fueron destruidas a mediados de los años setenta. Los únicos grupos que sobrevivieron hasta unos años más tarde, fueron los tres más antiguos: Pilones, San Carlos y San Teodoro. En 1970 sólo habitaban 85 personas. Y en febrero del 1982 , todavía habitaba una familia en el grupo Pilones y un hombre soltero en el grupo San Carlos. Por cierto que este último vecino estuvo viviendo en La Peña hasta 1984. Ya por esta época las viviendas que no se habían destruido presentaban claros síntomas de deterioro, con los tejados medio hundidos, los muros grieteados, las maderas podridas...etc. En la actualidad sólo se conservan algunos muros ruinosos del grupo Pilones y varias casas completamente arruinadas del grupo San Teodoro. El grupo San Carlos has desaparecido por completo, víctima de las máquinas excavadoras.

Dentro del conjunto de edificios de La Peña, los únicos edificios que destacaban con respecto a las casas de los obreros, eran: "La Casa Dirección", "Los Talleres" y el edificio donde estuvo "La Central Eléctrica). Pero de todos ellos el más sobresaliente y del cual se conservan todavía sus muros es "La Casa Dirección". También existió una iglesia al lado de la Plaza, pero de construcción mas reciente.

Peña del Hierro tuvo siempre una comunicación excelente, con otros pueblos; tenía dos carreteras que lo unía con Nerva, una con La Dehesa y con Riotinto, un camino a la barriada "Portalegre", otro camino a Campofrio, el ferrocarril al Castillo de las Guardas y San Juan de Aznalfarache y otro ramal que no llego a construirse hacia Nerva, el ferrocarril se clausuro definitivamente en 1955.

miércoles, 26 de enero de 2011

Poblaciones Fallecidas de la Provincia de Huelva VI. (Por Antonio Perejil Delay)

NAYA

Este poblado marginal del legendario municipio de Riotinto, fue concebido por la compañía inglesa R.T.C.L para albergar a los trabajadores del Túnel 16 piso, Concentrador, Zarandas, Lavadoras, Fundición y Balsas. Estaba situado en la margen derecha del río Tinto, en el extremo sur del Túnel 16 piso, justo por encima del citado túnel, sobre un cerro de poca elevación.

Según se desprende del libro de GIL VARON (Minería y migraciones en Riotinto), parece ser que en este lugar antes de convertirse en población, se llamo "Huerta de Naya" y sería utilizado con fines agrícolas. Cuando Naya, surge como entidad de población es a partir de 1873, fecha en que la RIO TINTO COMPANY LIMITED comenzó la construcción del ferrocarril a Huelva. Precisamente Naya, fue uno de los lugares elegidos para el establecimiento de los diversos frentes de trabajo. En 1883 aparece como entidad de población con muy pocas casas todavía, pero en ese mismo año, Hugo Matheson ordena construir 100 viviendas más de forma que en 1888 ya aparece Naya como "lugar de Riotinto".

En total, se edificaron unas 150 viviendas para obreros; Iglesia, Panadería, Casino, Economato...etc, además de un Cementerio propio bastante alejado de la población. En total, había por esa época 160 edificios, distribuidos en ocho manzanas paralelas y otras dos manzanas perpendiculares a las anteriores, a muy poca distancia del Túnel 16 piso. También existían unos retretes públicos, del tipo de los construidos en otras poblaciones de Riotinto.

El maximo nivel poblacional de Naya se consiguió en 1910; y el censo más bajo, en 1950, con 475 habitantes. El censo de 1910 fue de 847 habitantes. El despoblamiento de esta aldea de Riotinto se inició a principios de los años setenta del pasado siglo XX, como consecuencia del traslado a la Fundición de Huelva y del desmantelamiento del Concentrador. Este momento histórico coincidió, además con la formación de una nueva compañía denominada UNIÓN EXPLOSIVOS RÍO TINTO (UERT); y también con el progresivo desmantelamiento del ferrocarril y continuas reducciones de plantilla.

Vista general de la aldea de Naya, en primer plano las instalaciones exteriores del Túnel del 16 piso, conocido también como Túnel de Naya, como se puede observar esta lindando con las casas, los vecinos tenían que estar muy acostumbrados al ruido ya que el túnel trabajaba los tres relevos.Año 1960.

El acceso a este poblado podía hacerse desde Riotinto, siguiendo la carretera particular que pasaba por el Balneario y la Central Eléctrica; o bien desde Nerva, siguiendo la carretera particular que enlazaba Talleres Mina, Fundición, Concentrador, Naya y Zarandas.

Naya fue demolida a mediados de los años setenta; no quedando ningún edificio que pueda sevirle de botón de muestra a los futuros historiadores de la minería onubense. El único testimonio de que allí hubo un poblado son los escombros descuartizados por las máquinas, algunas higueras centenarias, algunos árboles asilvestrados de corral; y algunos moreros muy antiguos, de los que había en algunas calles. Por lo demás, todo es aridez, olvido y desertización irreversible. Es una pena que poblados como Naya ocupen ahora una página con una cruz, en el libro de "Pueblos Mineros Fallecidos en la Provincia de Huelva". Descanse en paz.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Poblaciones Mineras Fallecidas en la Provincia de Huelva V. (Por Antonio Perejil Delay)

EL LAGUNAZO

Este poblado fue construido con otros de su entorno por la Compañía de Tharsis, entre 1880 y 1890, con el fin de beneficiar uno de los primeros yacimientos de pirita que se explotaron por aquella época. Lo que queda de dicho poblado se halla a unos 7 kilómetros al noroeste de Tharsis, los dos primeros kilómetros, en dirección a Puebla de Guzmán están asfaltados y los cinco kilómetros restantes son de carretera empedrada con pórfidos y con escorias, en regular estado de conservación.

Plano del poblado El Lagunazo. A. Perejil.

Las casas se hallan situadas al noroeste de la antigua explotación a cielo abierto, sobre un lugar casi completamente llano y se hallan agrupadas en dos módulos, con signos evidentes de diferenciación social. El módulo peor conservado s el más occidental, porque seguramente aquellas casas eran todas para obreros. Además, están construidas casi todas a base de tapias y pizarras arrancadas "in situ". De estas casas sólo es posible reconstruir las seis calles que corrían de norte a sur y la calle principal, mucho más ancha, que iba de poniente hacía levante y se prolongaba hacía el resto del poblado.

Este poblado esta dotado con amplias calles, de las casas queda mas bien poco, como se aprecia en esta foto, solo unos muros en pie por puro milagro. Foto del autor (Antonio Perejil Delay).

El módulo situado en el extremo oriental se halla un poco mejor conservado. Las casas son más amplias y sus muros están hechos a base de rocas porfídicas y de pizarras. Además, disponen casi todas ellas de fosas sépticas para las heces y rústicos pozos de agua para el consumo doméstico. Los dos módulos están separados por una amplia plaza. Es el único poblado minero que conozco con pozo en los interiores de las casas. Supongo que al estar mejor dotadas estas casas, estarían habitadas por jefes y empleados de la compañía inglesa.

Las casas en general están completamente destruidas y lo único que destaca de ellas son los rojos espigones de tapia o de pizarra, que se yergen todavía en esta fantasmal planicie, habitada solamente por árboles asilvestrados y conejos. En mi visita a este poblado, sólo pude ver una vivienda con tejado, que seguramente fue reutilizada con fines agrícolas, al irse la gente a otros lugares.

En cualquier caso, es obligado reconocer que EL LAGUNAZO fue uno de los poblados mineros más importantes del siglo XIX, después de Minas de Riotinto, Tharsis y La Zarza. Pero desgraciadamente tuvo una vida efímera, al agotarse la masa mineral que originó su alumbramiento y fue sucumbiendo con el paso de los años.

Averiguar actualmente el número de casas que tuvo EL LAGUNAZO es tarea imposible, por el paupérrimo estado en que se encuentran, pero por los escasos datos que se conservan de su historia, puede llegarse a una cifra aproximada de 400 viviendas, Este dato lo deduzco en base a la existencia de una plantilla de 600 trabajadores y unos 1.300 habitantes, a finales del siglo XIX, estableciendo una media de tres habitantes por casa.

La única casa que quedaba con tejado en El Lagunazo, que seguramente sería reutilizada para otros fines que los originarios. Foto del autor (Antonio Perejil Delay).

El poblado comenzó a deshabitarse a finales de los años veinte, por haberse agotado el mineral allí existente. Pero como ya he dicho en otras ocasiones, los despoblamientos mineros suceden en la práctica deforma gradual, porque siempre hay una tendencia de la gente a quedarse donde tienen sus raíces. Teniendo en cuenta esta importante consideración, es posible que EL LAGUNAZO tuviese habitantes hasta el inicio de la Guerra Civil, como sucedió en otros asentamientos mineros de la época.

sábado, 9 de octubre de 2010

Poblaciones Fallecidas en la Provincia de Huelva IV. ( Por Antonio Perejil Delay).

TINTO-SANTA ROSA

El acceso a este caserío minero de Zalamea la real, se hacía antiguamente a través de un ramal ferroviario de ocho kilómetros de longitud, que partía desde Sotiel; o bien siguiendo algunos caminos muy accidentados, desde la población vecina de "Castillo de Buitrón", Desmantelado el ferrocarril y cerrada la mina, en enero de 1931, este importante caserío quedó completamente aislado de las poblaciones más inmediatas y fue quedándose vacío lentamente, con el paso de los años. El hecho de que la mina Castillo de Buitrón se cerrara ese mismo año, agravó aún mas la pérdida de población de estos dos caseríos, hijos de la misma compañía minera.

Vista de la corta de la mina Tinto-Santa Rosa, por sus inmediaciones estuvieron esparcidas algunas viviendas de obreros. Foto J.R. Manzano.

Las casas del TINTO-SANTA ROSA se hallan esparcidas por las laderas norte y noroeste de un cabezo fronterizo con la explotación a cielo abierto. También había algunas (las más antiguas, supongo) que estaban situadas sobre el filo norte de la Corta. Todas las viviendas, por lo general, se hallan muy mal conservadas; pero existen tres o cuatro a mitad de la ladera, que al haber sido reuitilizadas posteriormente con fines agrícolas y ganaderos, se conservan en aceptables condiciones.

El grupo más arruinado se halla en la zona más alta del cabezo mencionado antes, además de ser de los más alejados de la mina. Estas ruinas parece que fueron de un casino, de un Economato o de algún edificio similar, a juzgar por las dimensiones del solar que ocupan. Los demás grupos de viviendas se encuentran muy dispersos, desde el filo de la Corta hasta los asentamientos que se hallan más al norte y todavía pueden verse en sus alrededores algunas higueras centenarias y otros árboles asilvestrados. En la parte sur también se conservan los muros de algunas casas sueltas y algunos edificios industriales muy deteriorados, que seguramente fueran oficinas, talleres o almacenes. También se observan algunas construcciones de menos interés en los márgenes de los canaleos de cementación.

Entre todos los grupos del TINTO-SANTA ROSA sumarían unas 120 casas, según se desprende del recuento aproximado de todos los edificios que se conservan en la actualidad. A este número quizás habría que añadir algunas casas más, que seguramente desaparecieron hace mucho tiempo con el avance de la Corta. Según Ramírez Copeiro (de su libro "Ingleses en Valverde"), dentro del poblado existían barrios o aceras de casas , entre los cuales destacaban el de "La Alpargata", poblado por valverdeños, El de "La Acera del Pozo", poblado por calañeses y el barrio de "Las Catacumbas", poblado por vecinos de La Puebla de Guzmán.

Dentro de las poblaciones mieneras onubenses y/o desaparecidas hoy, la del TINTO-SANTA ROSA figura como una de las más prósperas y más dinámica, con una gran actividad urbana y unos índices poblacionales muy superiores a los de otras minas de su época. Como botón de muestra quiero destacar los 1.258 habitantes resgistrados en 1910, así como los 400 obreros que trabajaban en la mina en 1917 y el ciento y pico de niños escolarizados todavía en 1930, Había también equipo de fútbol, grupo de teatro, taller de costura, círculos culturales y recreativos, etc.

Se me olvidaba decir que las primeras viviendas del TINTO-SANTA ROSA quizás serian construidas por la entidad belga "Societé Anonyme Mines de Cuivre Tinto-Santa Rosa" entes de 1905, año en que la mina fue adquirida en propiedad por la compañía inglesa "THE UNITED ALKALI. Co. Ld." antes de 1905, año en que la mina fue adquirida en propiedad por la compañía inglesa "THE UNITED ALKALI Co Ld". En realidad, casi toda la historia de esta población, gravita y se soporta sobre esta sociedad británica, hasta mediados del siglo XX que desaparece.

En consecuencia, sería esta sociedad quien construiría la mayor parte de los edificios industriales, así como el resto de viviendas para albergar a los mineros.

Actualmente, pueden visitarse el poblado y la mina del TINTO-SANTA ROSA, a través de una pista que construyó no hace mucho la empresa "RIO TINTO MINERA", para extraer de estos antiguos criaderos algunas partidas de mineral de gossan, para su propia producción de oro. La citada pista pasa también por la mina Castillo de Buitrón y tiene unos 11 kilómetros de longitud.

martes, 31 de agosto de 2010

Poblaciones Mineras fallecidas en la Provincia de Huelva III. (Por Antonio Perejil Delay)


La Atalaya.

De todos los poblados mineros desaparecidos en la geografía onubense, La Atalaya ocupa el segundo lugar en importancia, después del pueblo viejo de Minas de Riotinto. Los orígenes de este poblado se remontan a los años 1887-1888, donde aparece ya como barrio del pueblo matriz, con 257 edificios y 823 habitantes. La finalidad de este barrio era albergar a los numerosos obreros que trabajaban en la explotación subterránea de la masa San Dionisio. Inicialmente las casas estaban bastante retiradas, a poniente de las labores de extracción, pero cuando se inicio el desmonte de la gran corta a cielo abierto, a partir de 1907, el poblado quedó practicamente al filo de esta explotación. Y así se mantuvo durante muchos años , hasta 1970 en que se amplió la Corta y hubo que destruirlo totalmente un año mas tarde. Ya en la última década de supervivencia, venían observándose claros síntomas de deterioro, pues su escasa proximidad a las labores, unido al arranque con voladuras cada día mayores, hacía que se produjesen con bastante frecuencia roturas de cristales, así como grietas en los tabiques y en los cielos rasos de las casas.


Panorámica de la Corta Atalaya, en la cual puede contemplarse en el ángulo superior derecho, el poblado de "La Atalaya", antes de su desaparición.

El mayor índice de crecimiento de La Atalaya se produjo sobre 1910, cuando la explotación de la corta a cielo abierto alcanzaba sus mayores cotas de prosperidad. El número de habitantes ese año (1.472) casi duplica la población de 1888. Pero en cambio no se observa el mismo ritmo de crecimiento de viviendas, que suman 305 frente a las 257 de 1888. Lo cual hace suponer que durante esa década los moradores de esta barriada, convertida en Aldea de Riotinto años más tarde, vivirían más hacinados que sus predecesores.


Vista parcial de "La Atalaya", en la parte occidental de la corta a cielo abierto.

Las viviendas de la parte Norte estaban dispuestas en sentido Este-Oeste; y las de la parte Sur , en sentido perpendicular a aquellas. En el cuadrante noroeste había una plaza pública. En 1960, diez años antes de su total despoblamiento, La Atalaya tenía 994 habitantes. En la actualidad pueden verse todavía las fantasmales ruinas de esta aldea, presidiendo el filo oeste de la Corta (ya inactiva), que durante muchos años fue la mayor explotación a cielo abierto del mundo.

miércoles, 30 de junio de 2010

Poblaciones Mineras fallecidas en la Provincia de la Provincia de Huelva II. (Por Antonio Perejil Delay)

PARTE SEGUNDA
POBLACIONES VACIAS Y POBLACIONES QUE HAN DESAPARECIDO
I; MINAS DE RIOTINTO

Los primeros documentos escritos que se tienen sobre las Minas de Riotinto, en la época contemporánea, se refieren única y exclusivamente a un conjunto de casas llamadas "Nuestra Señora de Riotinto" (actual Nerva); según consta en el informe que el clérigo Diego Delgado redactó el 15 de agosto de 1556, por encargo del rey Felipe II. En el lugar que más adelante se convertiría en la aldea de Minas de Riotinto no se habían edificado aún viviendas de ninguna clase.

En un documento posterior de fecha 23 de marzo de 1726, redactado por Roberto Shee para el conocimiento de la Junta de Minas, siendo rey Felipe V, se describe a la Nerva actual como "Aldea de Riotinto"; pero no se habla para nada del poblado de Las Minas, La única referencia que hace el documento sobre asentamientos urbanos, se refiere a las ruinas del castillo Viejo y a los restos de una gran ciudad, situada al norte del citado castillo y que según la tradición se llamaba GRAN BITANIA. (Supongo que esta ciudad estaría ubicada sobre al actúan emplazamiento de la Corta Lago, lo cual se relaciona con los hallazgos arqueológicos descubiertos en ese lugar recientemente).

La explotación contemporanea de las Minas de Riotinto, después de los siglos de dominación árabe, se le concedió al sueco LIBERTO WOLTERS, por Real Asiento de 16 de junio de 1725. Es de suponer que las primeras viviendas se acabarían de construir por lo menos dos años mas tarde, ya que en el informe de Roberto Shee de 1726, no se habla todavía de casas en el lugar de las Minas. WOLTERS falleció el 26 de julio de 1727 y le sucedió como asentista su sobrino carnal Samuel Tiquets. Los primeros datos oficiales de todos los bienes existentes en las Minas de Riotinto, nos revelan de forma algo dudosa (los datos varían según autores) que entre 1727 y las muerte de Tiquets el 11 de septiembre de 1758, se construyeron unas doce viviendas solamente. En cambio, en el Inventario de Bienes, Hecho público por Thomas Sanz (sucesor de Tiquets) en noviembre de 1769 figuran 33 viviendas y otros edificios de carácter público como oficinas, panadería, cuadras, granero, iglesia...etc. En cualquier caso, este número de viviendas (33) contrasta enormemente con el número de trabajadores de las Minas un año mas tarde, que sumaban un total de 450. Si este número de operarios los distribuimos entre las 33 viviendas existentes en 1769, nos sale una media aproximada de 14 trabajadores por vivienda, dato este más que improbable, La explicación de esta falta de correspondencia, habría que buscarla en los mineros que venían a trabajar de otros lugares.Después del Inventario de 1769, el cura de Zalamea la real C. JOSEPH PHILIPE SERRANO, redacta un informe a petición del Geógrafo del Rey, en el cual se dice que a la fecha del 21 de diciembre de 1785, exísten 72 casas en el poblado de Minas de Riotinto. Dos años antes, en el Inventario de 1783, se le asigna a esas viviendas un valor de 494.137 reales.

Hasta el mes de abril de 1829, cuando las Minas de Riotinto fueron alquiladas al Marqués de Remisa por espacio de 20 años, no se hace un nuevo Inventario de los bienes existentes en las Minas. Este informa, además, tiene la ventaja que es más completo que los anteriores; porque se detallan hasta los árboles existentes en los alrededores de Riotinto, en el momento de hacerse el Inventario. Para hacerse una idea del poblamiento forestal de las Minas, basta decir que había 444.000 pinos en su término; de los cuales,168.000 ocupaban la ladera sur del pueblo. En lo que a viviendas se refiere, había en ese momento 152 unidades y su valor ascendía a 771.455 reales.

Es importante subrayar que a partir de 1829, el paisaje de las Minas se vería afectado gravemente por la tala masiva de árboles, para las calcinaciones de minerales al aire libre. A partir de esa fecha, se iría agudizando el problema de los humos y de la falta de árboles en todo el entorno de las minas, hasta desembocar en otra fecha trágica más memorable aún; El 4 de febrero de 1888, cuando la población pacifica de todos los pueblos de la Cuenca fue abatida a tiros por soldados del Ejército, en la Plaza de la Constitución.

Curiosamente fue D. Gaspar Remisa, quien hizo posible que el poblado de Las Minas, dependiente hasta entonces de Zalamea la Real, se convirtiera en villa con el nombre de Minas de Riotinto, por Orden de la Regencia Provisional del Reino de 12 de febrero de 1841. Por esta fecha existían en el pueblo unas 170 casas y algo mas de mil habitantes, lo cual suponía una media aproximada de seis personas por vivienda. Sin embargo el poblado de Las Minas podría haberse convertido en villa mucho antes , cuando el entonces administrador de las Rales minas D. MANUEL AGUIRRE HORCASITAS hizo tal proposición el 8 de febrero de 1791. El nombre elegido para denominar al nuevo pueblo pretendía se Villa de San Luis de Riotinto. Pero desgraciadamente, el ministro de Hacienda, López de Lerena, influenciado por el informe que redactaron las autoridades de Zalamea la Real oponiéndose a la petición de AGUIRRE, no quiso dar su aprobación. Había entonces en Las Minas unas 120 casas y unos 720 habitantes. La próxima cita, en relación con los edificios que poseía La Mina, data de diciembre del año 1870. Para la tasación y venta de las minas se le encarga al arquitecto Joaquín Fernández, que haga una valoración de todos los edificios existentes en esa fecha. De esa valoración se deduce que había entonces en el pueblo 227 edificios.

El impulso poblacional más fuerte experimentado por el pueblo de Minas de Riotinto tuvo lugar a partir del año 1837, fecha en que todas las pertenencias de las minas fueron vendidas a un consorcio de banqueros extranjeros, cuyo hombre principal era el inglés HUGO MATHESON. este mismo hombre de negocios sería el encargado de fundar la empresa minera más importante del mundo, hasta segunda mitad del siglo XX: THE RIO TINTO COMPANY LIMITED (R.T.C.L.). A partir de esos momentos comienzan a introducirse en Riotinto los sistemas de explotación a cielo abierto y se inicia el desmonte de la corta Filón Sur, sobre las primitivas labores subterráneas: En 1873 vivían en el pueblo de Las Minas 1976 habitantes solamente. Pero la abundante mano de obra que demandaban las nuevas labores de extracción, hizo que el pueblo se quedara pequeño, por la cantidad de personas que venían de otras provincias españolas y de otros pueblos. Así, pues. la RIO TINTO COMPANY LIMITED, tuvo que enfrentarse a un problema inicial de falta de viviendas para acojer a todos sus trabajadores y la verdad es que fue resolviéndolo gradualmente, hasta cubrir las necesidades planteadas.

Vista del antiguo pueblo de La Mina, en primer término la plaza donde estaba el mercado, la ermita una pequeña fuente, el cuartel de la Guardia Civil, el teatro...etc, esto fue lo que casi todos conocimos del pueblo por ser lo último que quedo de el, al fondo el resto del pueblo con la Corta Sur avanzando hacia el. Colección Particular.

Las primeras casas que construyeron los ingleses en Riotinto fueron las de la calle Méndez Núñez y posteriormente las de la calle Trafalgar. Estas casas, al ser las últimas en construirse, eran las que estaban más lejos del Filón Sur y por tanto eran las que corrían menos peligro de hundimiento. Ni que decir tiene que las casas construidas por la R.T.C.L. destacaban con mucha diferencia de las casas autóctonas construidas con anterioridad; no por la variedad de estilos, sino por la diversidad de elementos que se introdujeron; los muros eran algo más robustos, la maderas empleadas eran de mejor calidad, el espacio disponible era algo más amplio y además se introdujo como novedad la teja plana. Este tipo de teja sería una constante en las futuras construcciones de la R.T.C.L., en el pueblo matriz y en sus barriadas marginales. Ya iniciada la década de los ochenta, Matheson en un carta manuscrita, habla de la necesidad de construir en el término de las Minas 300 casas nuevas y además reconoce en esa misma carta (27-4-1883) que en La Mina sólo hay 540 viviendas y cabañas y cuevas por un total de 246.

Otra vista de La Mina, pero ya ha desaparecido gran parte del pueblo, la Corta Sur lo ha devorado, ya solo queda la zona de la plaza, con el cuartel, teatro...etc y la calle Méndez Núñez. Colección particular.

En 1888, el pueblo de Minas de Riotinto tenía ya 1.201 edificios, 57 calles, 2 plazas y una población de 7.210 habitantes. En 1900, el número de habitantes era algo mas bajo (6.627). Esto ocurre porque al existir ya otros frentes de trabajo, como Filón Norte, Corta Atalaya, Zarandas... se van construyendo barriadas marginales, casi de forma simultánea, en esos lugares hay muchos trabajadores que abandonaban sus casas de La Mina, para irse a vivir a esas nuevas barriadas, A partir de 1900, todas esas poblaciones marginales fueron creciendo paulatinamente, mientras que la población del casco antiguo fue mermándose cada vez más. Y si a esto añadimos el hundimiento del citado pueblo (por la proximidad de las labores de interior) la noche del 10 de enero de 1908, en el cual quedaron destruidas unas 200 casas, se comprenderá mucho mejor el declive de la población en los años venideros.

Mujeres ancianas, al final de la calle Méndez Núñez, en el pueblo de "La Mina".

En 1910 sólo había en Riotinto 4.590 habitantes. En 1930 había 1.993; en 1940 había 996; en 1950 había 642. Y a continuación, en las dos décadas que siguen (1950-1960 y 1960-1970); habría una recuperación tímida, hasta los 1.103 habitantes de 1970; pero esto no sería impedimento para que el pueblo de Minas de Riotinto, dejara de existir a finales de los años setenta. En la actualidad, el pueblo antiguo se haya sepultado bajo los escombros de las nuevas explotaciones mineras, siendo aún visibles algunos muros de las casas que construyeron los ingleses en la calle Méndez Núñez. Lo demás sólo es historia que no ha podido conservarse viva.

Calle Méndez Núñez, en el antiguo pueblo de "La Mina" o Riotinto Pueblo.

El nuevo municipio de Minas de Riotinto está ubicado en lo que fue la antigua barriada EL VALLE, pero como es lógico, con el añadido de nuevas viviendas y edificios posteriores.

domingo, 23 de mayo de 2010

Poblaciones Mineras Fallecidas en la Provincia de Huelva.I (Por Antonio Perejil Delay)

6; LAS CASAS DE LOS OBREROS Y LOS JEFES

En las minas onubenses, las diferencias sociales entre obreros y empleados de los de "primera nómina", no eran solamente de orden económico o profesional si no que esas diferencias también estaban presentes en los espacios urbanos donde residían, de forma que las viviendas asignadas a los jefes eran de mejores calidades que las asignadas a los mineros "rasos". En los poblados pequeños construidos por empresas de escaso poderío económico, no se advierte con los demasiada frecuencia este fenómeno poblacional, por que todas las casas obedecen a un mismo patrón arquitectónico. Pero en el caso de compañías extranjenras de probada solvencia, tales como la RIO TINTO COMPANY LIMITED o la THARSIS SULPHUR AND COPPER, las diferencias entre las casas para obreros y para jefes saltan a la vista. En Riotinto, por ejemplo, existe todavía una barriada inglesa (BELLA VISTA) en magnifico estado de conservación, que fue concebida únicamente para los trabajadores británicos y sus familias. Y en Tharsis, un poco menos señoriales en lo que se refiere a modelo arquitectónico, También existe una barriada llamada PUEBLO NUEVO, que en su día fue destinada al personal inglés.
De todas formas, no debe confundirse a las antiguas construcciones y a las modernas, porque es evidente(con independencia de la clase social de las personas que las habiten) que una vivienda construida a mediados del siglo XIX, no puede conservarse como una construida a mediados del siglo que vivimos (siglo XX). Ni tienen porque ser iguales los elementos arquitectónicos empleados en su construcción, Lógicamente, hay excepciones a la regla (casas de Bella Vista, por ejemplo).
Resulta curioso comprobar cómo en llegando a cualquier poblado minero, incluso los abandonados, se observa siempre que por pequeño que aquel sea, algún edificio que destaca sobre los demás. En el caso de poblados pequeños, como Aguas Teñidas, Monte Romero, San Miguel, San Platón...etc, esas casas son por lo general mucho mas amplias que las de los obreros, Disponen casi todas ellas de dos plantas, zona ajardinada a la entrada, suntuosas chimeneas, zócalos con azulejo sevillano...Y los elementos empleados en su construcción son de primerisima calidad.
Otra característica bastante frecuente en esta clase de viviendas es que, sobre todo, en los poblados pequeños, solían ubicarse las oficinas de la empresa; y a la vez servía de vivienda al director u otras personas relevantes de la dirección. Lo normal, cuando se trataba de edificios únicos, es que se utilizaran simultáneamente como oficinas y vivienda. Resulta evidente que por pequeña que fuera la compañía minera, era casi obligado (por razones de diferenciación social) construir algún edificio que destacara sobre las casas de los trabajadores. Estas diferencias materiales, no tenían importancia aparente, pero en el fondo subyacía ese afán propio de todas las empresas de favorecer a sus empleados por encima de todo.

7; LOS SERVICIOS DOMÉSTICOS ELEMENTALES

Si bien es cierto que las primeras viviendas que se construyeron para los trabajadores de las minas no disponían de los servicios domésticos más elementales, como luz, agua corriente o wáteres; tampoco es menos cierto que las citadas viviendas eran asignadas de forma completamente gratuita a los mineros, por lo menos mientras formaban parte de las diversas compañías explotadoras. En el peor de los casos, se pagaba simplemente un alquiler simbólico, que no guardaba ninguna relación con el precio real de la vivienda.
Quizás, el problema más importante que han padecido desde siempre las casas de los mineros, haya sido la falta de espacio, en relación al número de personas que habitaban dichas casas, Otra cosa bien distinta es la calidad de esos servicios; cuestión fácilmente comprensible, si tenemos en cuenta que no todas las compañias de entonces gozaban de la misma salud financiera. Es evidente que las más fuertes (por ejemplo, los casos de Riotinto y Tharsis) podían ofrecer a sus trabajadores más servicios domésticos y de mejor calidad, mientras que las menos grandes tenían que adaptarse a unos beneficios más modestos.
En relación con el servicio más elemental, que era el agua, casi todas las empresas construyeron sus propios embalses en las proximidades de las minas. Además, el agua, era un elemento imprescindible para el funcionamiento de las instalaciones. Al principio había en caso todos los poblados unos grifos o fuentes, donde se abastecía la población. Luego se instalaron filtros de cal en algunos lugares y por último, ya bien entrado el siglo XX, se fue llevando el agua corriente a casi todas las viviendas.
Con respecto a la luz artificial, hubo algunos poblados mineros que ni siquiera llegaron a alumbrarse, sobre todo aquellos que tuvieron una vida corta. En cualquier caso, hay que reconocer que la luz artificial llegó más bien tarde a casi todos los pueblos onubenses y es lógico pensar que a los poblados mineros llegaría algo más tarde, puesto que hubo minas que pararon bien entrado el siglo XX y no se habían electrificado aún, Hay que pesar también que la mayoría de las explotaciones de entonces estaban situadas en parajes montuosos, de acceso muy difícil y era costosísimo el tendido de la red eléctrica.
En lo que a saneamiento se refiere, este servicio ha sidomuy deficiente en todas las poblaciones mineras hasta hace muy poco. Las viviendas más antiguas no disponían de cañerías, ni de cuartos de aseo. Como mucho, disponían de un pozo ciego donde iban acumulándose las heces, hasta que se llenaba y luego se volvía a limpiar.
El saneamiento, en su extensión más amplía, no fue introducido en las poblaciones mineras, por lo menos hasta la segunda mitad del siglo XX hubo casos en los que se introdujo antes, pero ya he dicho repetidas veces que los casos de Riotinto y Tharsis son única excepción, si se comparan con el resto de los poblados mineros onubenses.

8; LOS SERVICIOS SOCIALES Y RECREATIVOS

Casi todos los poblados mineros estaban dotados también de servicios sociales y recreativos, subvencionados casi integramente por las compañías explotadoras. Aquí, en este asunto, vuelve a ponerse de manifiesto la diferencia entre las empresas más pudientes y las más modestas, según el número de servicios puestos a disposición de los mineros y la calidad de éstos. Como norma general, casi todos los poblados disponían de Casino, Economato, Medico y Escuelas. Excepcionalmente, había poblaciones que temían Iglesia, Campo de Fútbol, Espacios Ajardinados, Salas de Cine; e incluso Plaza de Toros, como el caso de la antigua población de Minas de Riotinto.
Los servicios más elementales como eran las Escuelas, el Médico y el Economato corrían por cuenta de las compañías explotadoras. El resto de los servicios estaban unas veces en manos de tales compañías y otras veces en manos de particulares.
En relación con las empresas que explotan actualmente nuestras minas, es digno de tenerse en cuenta la gratuidad de todos los servicios, motivado fundamentalmente por los cuantiosos beneficios que obtuvieron inicialmente las compañías extranjeras afincadas en el Andévalo onubense. Todas las compañías profesaban hacia sus trabajadores un paternalismo colonial, que las convertía en dueñas y señoras del suelo, del subsuelo y de los hombres.
Aunque los sueldos de aquella época eran realmente bajos y las condiciones de trabajo infames, por lo menos el minero podía disponer gratuitamente de Escuelas, Médicos, Cines, Teatros...etc. Esto hacía que los trabajadores de las minas se sintieran mínimamente protegidos en relación a otros trabajadores de la época, como por ejemplo los del campo, donde las condiciones de trabajo eran todavía más duras y los sueldos inferiores.

9; EL DECLIVE DEMOGRÁFICO DE LA MINERÍA ONUBENSE.

El declive demográfico de la minería onubense comienza a raíz del desastre civil de 1936, aunque ya por esa fecha existían empresas que habían paralizado sus actividades y poblados mineros que habían sufrido una considerable pérdida de población.
Pero dentro de esta depresión poblacional importantísima en las comarcas mineras del Andévalo, cabe distinguir entre aquellas aldeas o caseríos que no pudieran superar la crisis del mercado y sucumbieron, y aquellas poblaciones que lograron sobrevivir, a pesar del ocaso de sus minas y de otras dificultades añadidas con el tiempo. Dentro de la primera clasificación, pueden servir como botones de muestra los poblados de San Miguel, San Platón, Esperanza, Cabezas del Pasto, Aguas Teñidas, Peña del Hierro...Y dentro de los poblados que aún figuran en los mapas actuales (a pesar del cierre progresivo de sus minas), se pueden citar Minas de Herrerías, Cueva de la Mora, El Perrunal y San Telmo.
€n cualquier caso, los núcleos mineros onubenses siempre se han caracterizado por estar demasiado dispersos, debido al abundante número de criaderos que se explotaban entre finales del siglo XIX y principios del XX. También es importante resaltar que la minería del cobre siempre ha estado sujeta a continuos vaivenes, con censos de población muy variables, derivados de una coyuntura económica con altos márgenes de beneficio y un dinamismo laboral sin precedentes.
Los mineros de principios de siglo no tenían una residencia estable. Su permanencia en los diversos poblados dependía en gran parte de los jornales percibidos y de las continuas fluctuaciones de los precios del cobre. De modo que algunos mineros, sobre todo los solteros, podían permitirse el lujo de trabajar en poco tiempo en cuatro o cinco minas diferentes. Y esto era debido por un lado, a la dureza física de ser minero y por otro lado, a la gran demanda de mano de obra que se precisaba entonces. En la actualidad, el panorama es desgraciadamente más desolador y son ya muy pocos ciudadanos onubenses o de otras provincias, los que tienen acceso a un puesto de trabajo en las contadísimas minas que quedan en explotación.
Otro causante del declive demográfico en las minas onubenses ha sido, en muchos casos, el regreso de un gran número de trabajadores a sus pueblos de origen, al quedarse paradas las minas donde trabajaban.
Una aproximación estadística, relacionada con la pérdida gradual de población, desde el primer tercio de siglo XX hasta nuestros días, arroja los siguientes datos: Existen en la actualidad unos treinta caseríos mineros abandonados y/o desaparecidos, que llegaron a totalizar hacia 1910 una población de unos 16.000 habitantes. A esta cantidad habría que sumarle unas 800 personas de las poblaciones de El Lomero, La Joya, Puerto de la Laja y Soloviejo, en los cuales habitan tres o cuatro familias solamente. Así, pues contabilizando todos esos mineros, se podrá observar que la población minera del Andévalo se ha reducido globalmente en unas 17.000 personas. Y si a este número se añade la pérdida de habitantes que han experimentado los poblados mineros que aún existen, la cifra resultante será con toda seguridad mas abultada.

10; EL FENÓMENO POBLACIONAL FORÁNEO

En términos generales, el abandono gradual de los poblados onubenses que ya no existen, siempre ha estado precedido del fallecimiento de las compañías propietarias de las minas. Sin embargo hay pueblos que permanecen, todavía en pie, después de haberse clausurado las minas que los soportaban. La explicación hay que buscarla:

A). En la proximidad de otros poblados mineros vecinales, que no han sucunbido aún. Esto ha dado lugar a que muchos cabezas de familia hayan renunciado a vivir en otros pueblos. dada la proximidad de ciertas minas a sus puestos de trabajo (trabajadores de Perrunal en La Zarza).

B). En las connotaciones humanas yespecificas de cada asentamiento urbano, sobre todo, cuando se trata de lugares con un alto porcentaje de hombres viejos que ya no tienen donde ir (Cueva de la Mora).

C). Otros pueblos que estaban aparentemente muertos, han podido renacer de sus cenizas, gracias a la reapertura de sus minas (Sotiel).

C) Hay otros pueblos que siguen habitados parcialmente por personas ajenas al mundo de la minería, procedentes de otras ciudades y otros pueblos. Este es un fenómeno que se ha puesto muy de moda en los últimos años, pues habitualmente estas personas foráneas compran las casas a precios de ocasión, las arreglan un poco y luego las utilizan los fines de semana como esparcimiento. gracias a este tipo de gente hay algunos poblados que se mantienen dentro de esos parámetros elementales de habitabilidad. No obstante, hay poblados mineros en los que no fue posible la ocupación, ni la compra de sus casas, por que fueron demolidos después de quedar deshabitados. La Naya, Riotinto Estación, La Atalaya y Peña del Hierro son algunos de esos poblados que dejaron de existir.

El fenómeno poblacional foráneo ha experimentado tanto auge en los últimos tiempos, que existen poblaciones como El Puerto de La Laja, La Isabel o la Mina Santa Catalina, donde no sólo se han rehabilitado numerosas viviendas, sino que han sido dotadas de luz eléctrica y agua corriente, gracias al enorme interés que han demostrado sus nuevos inquilinos.