Mostrando entradas con la etiqueta MiguelMojarro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MiguelMojarro. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de agosto de 2016

Nace la Asociación Casinos de Huelva

En infinidad de ocasiones nos hemos referido a la necesidad de mantener, conservar y proteger "lo nuestro", aquello que defendemos en este blog: nuestro patrimonio minero e industrial que nos retrata en la comarca de la Cuenca Minera y a todo lo que le rodea e incide desde lo cultural a lo social, claro. Y en esto, sobre todo con la colaboración de nuestro sociólogo Miguel Mojarro, hemos dejado claro el papel vertebrador que tienen los Casinos de Huelva.  Hoy nos hacemos eco del alumbramiento de la Asociación Casinos de Huelva, una iniciativa cuanto menos ilusionante para trabajar,  y mucho,  en eso precisamente: en la conservación, mantenimiento y protección de estas instituciones casineras históricas, patrimonio de todos: 
Con fecha 1 de agosto de 2016, se crea una asociación cultural en la Provincia de Huelva, con el nombre de “Asociación Casinos de Huelva”.

Es una asociación sin ánimo de lucro, que desarrollará su trabajo en el ámbito de los casinos de esta provincia y con objetivos claramente definidos en su Estatuto fundacional:

I. Cooperar con los Casinos de Huelva en sus actividades de ocio, relaciones entre casinos, difusión de actividades culturales y divulgación de patrimonios locales y provinciales.
II. Servir de vínculo entre los diferentes casinos, en lo que nos sea requerido para el conocimiento mutuo de propuestas, actividades y valores.
III. Desarrollar el sentimiento "casinero", como valor social de relaciones locales, al servicio de un ocio, que contemple diversas sensibilidades para el tiempo de asueto.
IV. Proponer ideas en aquellas situaciones que percibamos como adecuadas para enriquecer las propias de cada casino.
V. Tener como permanente actividad el apoyo a los casinos de Huelva, en los dos problemas fundamentales que pueden surgir en el momento actual:
1. Evitar la desaparición, que ha sido triste realidad en los últimos años.
2. Potenciar la adaptación a las nuevas necesidades ante una sociedad evolucionada.

Una Junta de Fundadores gestiona toda la actividad de la Asociación, durante el proceso de puesta en marcha y, de manera indefinida, como apoyo a las sucesivas Directivas que se constituyan, en las correspondientes Asambleas Generales de Asociados, de acuerdo con lo establecido en el Estatuto fundacional.
Está en proceso de creación la primera Directiva, que llevará el timón de esta Asociación durante el primer año. Cumplido éste, convocará Asamblea General para la designación de Directiva definitiva, para el periodo que establece el Estatuto fundacional.
Nuestra sede provisional:Asociación Casinos de HuelvaSociedad Centro Cultural, NervaNuestra dirección de correo electrónico:achuelva@gmail.com

Próximamente un sitio en la Red recogerá toda la información generada y la que nos llegue de casinos, asociaciones, entidades y personas. Lo anunciaremos oportunamente, aunque esperamos sea en las semanas inmediatas.
Esta Asociación de Casinos de Huelva, nacida de la colaboración entre el Grupo Azoteas y los presidentes de tres casinos (Corrales, Gibraleón y Nerva Centro) (Orden alfabético), está ya al servicio de los Casinos, la Cultura y el Patrimonio social de los pueblos de Huelva.
Seguiremos informando.

La Junta de Fundadores

miércoles, 20 de abril de 2016

El Centro: "El ejemplo" (V)


Seguimos este miÉrcoles con la quinta y última entrega (al menos de momento) de la colaboración entre el sociólogo Miguel Mojarro y la periodista Carmen Alcázar, con la que se evidencia y se resalta otra de las cualidades de esta nueva etapa del Casino del  Centro Cultural de Nerva: la difusión y su visión de Casino mediático. 
El sociólogo Miguel Mojarro y la periodista Carmen Alcázar
durante la comida post mesa redonda casinera en el Centro Cultural
Foto: Fotoespacios 
____________

Y Cinco. Cinco artículos dedicados a glosar los aspectos sobresalientes del Casino El Centro, de Nerva, porque para eso se están dejando la piel en un magnífico intento de sacar de la penuria un ente que estuvo a cinco minutos de desaparecer.
Se dejan la piel, pero también están convirtiendo este Casino en algo que será recordado en el futuro de Nerva como un ejemplo de lo que se puede hacer, si se quiere y se sabe.

No imaginamos en qué quedará este increíble trabajo que están haciendo los dos Vicente y Francisco, pero ya han conseguido algo que no tiene vuelta atrás: Convertir el Casino El Centro en un referente cultural de Nerva, de la Cuenca y de la provincia. Porque ya se habla de este Casino en las lomas de El Andévalo, en los llanos de El Condado, en la verde Sierra y en las orillas "gamberas".

Hoy queremos poner al acento en un aspecto que puede parecer superficial, si no se mira con los ojos de la inteligencia esa: La visión mediática.

Dicen los entendidos que, en estos tiempos que corren, la comunicación es esencial para cualquier empresa que se precie. Comunicación en los medios, en la Red digital y en los recursos físicos que estén al alcance. Que no son pocos.

No sabemos quienes han asesorado, aconsejado o ayudado a estos tres luchadores por los afanes casineros de Nerva. Pero lo que sí está claro es que les han aconsejado bien y con sentido de la realidad actual. Aunque también ellos, los tres de la Directiva, habrán puesto su imaginación al servicio de la tarea. Que no sirve de nada un buen consejo, si uno no tiene ya algo en la sesera en tal sentido.

Por eso El Centro tiene abiertos tres frentes a cual más interesante, en las redes sociales. Uno, con el Casino como referente: "El Casino El Centro", que es la sala de estar principal, el lugar de encuentro.

 El segundo, una ventana a la zona minera: "Guía del ocio de la Cuenca", que es un guiño a los vecinos, que para eso se convive con ellos.

El tercer frente, una salita íntima y cercana: "Amigos del El Centro". Para estar con los compañeros de placer.

Punto clave hoy: La difusión convierte lo bien hecho en conocimiento público. Que de eso se trata, de que los demás entiendan que este Casino tiene en sus salones enjundia que ofrecer y atractivos que disfrutar. 

No basta con hacer mil y una gestión para dinamizar la vida del Casino. Hay que darlo a conocer, que para eso un casino es cosa de muchos, aunque sean unos pocos los que reman.

Toda difusión es poca y eso es lo que han entendido los directivos, con una visión adecuada de la realidad en que se mueven. Emisoras, periódicos, comunicados, redes sociales, carteles, ... y pregones en la plaza si se tercia, que siempre hemos sido muy dados a enterarnos más en la calle que en los escritos. Son cosas de nuestra herencia mixta.

Difusión local, comarcal, provincial, que hoy los medios de desplazamientos hacen que lo antes lejano se encuentre a minutos de llegada.

Y no es poca la aportación que hace "Onda Minera" a los afanes de desarrollo casinero de El Centro. Porque esta emisora, desde su labor localista, tiene un bien ganado prestigio, que pinta de calidad todo lo que comunica. No es casualidad que Nerva tenga casinos como los que tiene y emisoras como la que oímos. Una historia hay detrás, que obliga.

¿Quién no lee o comenta las columnas de "Huelva Información", en su labor de medio escrito que domina la provincia? Son páginas que acogen en papel temas que el Casino El Centro procura difundir, porque, como decían nuestras abuelas, "no se vende en el arca el buen paño".

Por si fuera poco, Paco, el hijo de otro Paco y padre de Carmen, pone su vena de nervense de casta al servicio de su Casino de siempre. Por eso en "La Factoría" aparecen empujones valiosos, que son como el alimento de los afanes de la directiva de El Centro.

La difusión, la bendita difusión, hace que actividades e inquietudes de este Casino nervense lleguen a ojos y oídos de un entorno que es objetivo de las tareas de ocio y culturales que se programan.
Y bendita también la imaginación de esta Directiva y de sus colaboradores, que han sabido entender que los medios de difusión son parte deseable y necesaria de todo lo que se llame desarrollo.

Carmen Alcázar y Miguel Mojarro 

Puedes leerlo también en el blog Amigos de los Casinos de Huelva, pinchando AQUÍ

miércoles, 30 de marzo de 2016

El Centro: "El ejemplo" (IV)


Seguimos este miÉrcoles con una nueva entrega de la colaboración entre el sociólogo Miguel Mojarro y la periodista Carmen Alcázar, con la que se evidencia y se resalta otra de las cualidades de esta nueva etapa del Casino del  Centro Cultural de Nerva: la colaboración y la visión de Casino colaborador con el pueblo. 
Miguel Mojarro.
Sociólogo
Carmen Alcázar
Periodista 


Nervenses del Año 2015
Y van cuatro. Así podríamos seguir hasta cansarnos, porque este Casino se ha propuesto ir más allá de lo que le exigen sus amigos y superar las cotas previsibles por sus detractores. (Que los hay, que así lo exige la normativa del buen hacer)
Y para eso estamos en Nerva, donde lo posible es normal y lo difícil pretendido.
Hoy traemos a consideración de quien lo aprecie, un nuevo valor entre los seis que hemos seleccionado, como fundamentos del trabajo que desde esa Directiva se está bordando, con el buen hacer de Francisco y los dos Vicente, padre e hijo.
Exposición Tierra de Artistas 
Queremos poner el acento en un  valor que no siempre se percibe en la actuación de estos colectivos: La Colaboración. Porque éste es un Casino que ha hecho de la colaboración bandera de su búsqueda de la excelencia.
El Casino "El Centro Cultural", pese a su corta directiva, ha sabido encontrar colaboradores en cada una de las iniciativas que ha planteado. Lo ha conseguido con humildad y cercanía, mediante dos formas de actuación:
  1. Pidiendo ayuda siempre que hace falta, implicando así a personas y colectivos relacionados con la materia a explotar.
    Por ejemplo:
    a. Para la última exposición de Tierra de Artistas, contaron con el asesoramiento de un pintor muy querido en el pueblo, el maestro Antonio León, que asesoró y organizó la muestra, atrajo a los participantes, etc. 
    b. Para la Mesa Redonda de los Casinos, implicó a un gran comunicador como es Hipólito, asegurándose la buena marcha de la misma y la difusión con Onda Minera RTVN a su servicio.
    c. En la exhibición hípica contaron con la ayuda del Centro Hípico Martin Moreno, que algo sabe del tema.
    d. El Concurso de Microrrelatos Infantiles, contó con idea, la colaboración y asesoramiento de uno de nosotros (Carmen Alcázar) y con la implicación del Colegio, el director y los profesores que motivaron a los chavales para su participación. 
    Y así cada una de las actividades que plantea. Siempre poniéndose en manos de quienes pueden enriquecer la intención. De este modo, el Casino El Centro Cultural  busca colaboración y pone en evidencia la categoría de los que ayudan y su saber, sean personas o asociaciones.  
  2. Juan Antonio Hipólito, colaborador
    desde Onda Minera RTVN
     Ofreciendo lo mismo que pide. No solamente busca y encuentra colaboraciones valiosas y voluntades generosas, sino que coloca su patrimonio al servicio de la cultura nervense y de Huelva. 
    a. Agradecido, sabe valorar a sus colaboradores y la implicación de estos, muestra reconocimientos en los "Nervenses del Año", con las placas homenaje a asociaciones, mediante la actividad permanente en las redes sociales, donde derrocha humildad en sus manifestaciones hacia quienes aportan gestos y palabras de apoyo. 
    b. Y más: Pone su espacio casinero al servicio de cuantas actividades propongan quienes buscan el desarrollo de la cultura y la vida social en Nerva. Personas, asociaciones y entidades, son conscientes de que este Casino ha renacido con vocación de colaborar con quienes tengan inquietudes sociales y vocación cultural.

Vicente Calleja, padre e hijo 
Es Nerva y eso se nota en cuantas ventanas se abren en el Casino El Centro hacia calles y personas, colectivos e inquietudes, socios y no socios, que para eso un Casino como éste tiene a gala que ser socio en sus salones es prestigio que debe ser buscado por todos.
Por eso los esfuerzos de esta reducida Directiva, se visten de espíritu colaborador, porque pedir y ofrecer es la más hermosa forma de compartir patrimonio.
Pasen los de fuera y tomen nota. Se permite secundar a quienes saben hacer lo que de ellos se esperaba. Más que eso.

Carmen Alcázar y Miguel Mojarro 

Puedes leerlo también en el blog Amigos de los Casinos de Huelva, pinchando AQUÍ

miércoles, 2 de marzo de 2016

Casino del Centro: El ejemplo (III)


Seguimos este miÉrcoles con una nueva entrega de la colaboración entre el sociólogo Miguel Mojarro y la periodista Carmen Alcázar, con la que se evidencia y se resalta otra de las cualidades de esta nueva etapa del Casino del  Centro Cultural de Nerva que se muestra imparable: visión de un Casino Innovador y Actual.
Miguel Mojarro.
Sociólogo
Carmen Alcázar
Periodista 

Siguiendo la serie que estamos presentando sobre el Casino de Nerva “El Centro”, continuamos hoy con un tercer aspecto que resaltamos entre los pilares que sostienen su actividad.

Hoy nos sentamos a reflexionar sobre una visión de casino realmente necesaria en el actual momento de estas entidades sociales. Un casino no es algo tan simple como una asociación privada creada para el ocio de sus socios. Que también es eso y además es el origen de estas sociedades. Pero, hoy, es necesario adentrarse en otros “jardines” para sobrevivir y adaptarse al entorno.

Y eso lo ha entendido muy bien esta Directiva valiente y capaz, capitaneada por Francisco y sostenida por los hombros fuertes y eficaces de los dos Vicente, padre e hijo. Ellos, cuando se subieron a este pescante caliente y arriesgado, sabían bien que su oración de cada día a los Dioses del Ocio, debería empezar así: Ayudadnos a ser innovadores y actuales, en este mundo diverso, distinto y provocador.

Esta era la visión de casino que tenían entre cejas cuando aquella noche presentaron una candidatura inesperada. Innovador y Actual. Entre los objetivos de la directiva estaba el de renovar el Casino “El Centro”, como lo demuestran la cantidad de actividades novedosas organizadas en el pueblo: Exhibición hípica, futbol de barrio, homenajes a colectivos, “Nervenses del Año”, visitas a fincas taurinas, tertulias, mesas redondas, la próxima “Run Color”, una iniciativa de moda para los jóvenes, …

Pero esta oferta de actividades innovadoras, están aderezadas con una salsa picante (Porque “pica” al personal), como es el color actualizado de sus actos. No son un ente apartado del mundo y están al tanto de todo lo que ocurre a su alrededor y de su importancia en la sociedad que nos rodea.

Temas sociales actuales que interesan tanto en lo local como de manera más global: Acciones solidarias en torno al comedor social, la lacra de violencia de género con el próximo homenaje a María Salmerón, mujer maltratada y recientemente indultada, espectáculos, cantantes del momento, (Del programa “Se llama Copla”), plataforma de “Poetas por la Paz”, humoristas famosos (“El Risitas” o “Comandante Lara”), … y un futuro prometedor enlazado con esta doble característica de ofertas: Innovación y actualidad.

Volvemos a decir algo que tantas veces hemos comentado aquí y en los diversos sitios en los que nuestra palabra se lee o se oye: Un casino actual, no es (No debe ser) un ente enquistado en viejas y muy nobles características, que fueron el sentido de su creación. Pero la sociedad es dinámica y evoluciona. Un casino, como ente social, debe hacer honor a ese apellido y tomar de la sociedad en la que está inmerso, aquello que puede enriquecerlo y adaptarlo.

La adaptación es necesaria, deseable e imprescindible. Eso lo han entendido bien en el Casino “El Centro” y por eso se ha pintado en el pecho dos palabras significativas: Innovación y actualidad.

A tomar nota.


Carmen Alcázar y Miguel Mojarro 

Puedes leerlo también en el blog Amigos de los Casinos de Huelva, pinchando AQUÍ

jueves, 25 de febrero de 2016

Casino del Centro: El ejemplo (II)


Seguimos este miÉrcoles con una nueva entrega de la colaboración entre el sociólogo Miguel Mojarro y la periodista Carmen Alcázar, con la que se evidencia y se resalta otra de las cualidades de esta nueva etapa del Casino del  Centro Cultural de Nerva: la planificación y la visión de Casino activo y organizado. 
Miguel Mojarro.
Sociólogo
Carmen Alcázar
Periodista 

Hace una semana, el miÉrcoles pasado, hablábamos de uno de los logros que el Casino del Centro, de Nerva, ha escrito en la breve historia de su nueva etapa. El que quiera saber de qué va, puede leerlo en el blog “Amigos de los Casinos”, el lugar de la Red en el que lo que se dice es importante, fiable y oportuno.


Hoy, toca traer a la luz otro de los logros de este equipo directivo, en el que los dos Vicente, padre e hijo, y el “patrón” Francisco, están logrando lo impensable y colocando muy alto el listón del buen hacer, para los que quieran poner su casino por delante de otros intereses.

Hay en Nerva dos Casinos que rivalizan en historia y en tradición cultural. Entre ellos, un vigilante de categoría, el Museo Vázquez Díaz, que hereda de ambos su afán pictórico y divulgador. Dos Casinos que acumulan años y estética para ser ejemplo en toda Huelva y en el Sur, de lo que fueron los Casinos, esas sociedades culturales que pusieron su calidad allí donde no había ateneos. Ni escenarios. Ni radios. Ni lugares de encuentro. Ni … nada. Solamente casinos, que no es poco.


Pues en Nerva, uno de ellos, ha superado días de amenaza efectiva de desaparición y se ha colocado en ese ramillete de media docena de ejemplos casineros onubenses. Ya mencionamos en anterior artículo uno de los logros: Hacer de él un Casino abierto y dinámico.

Hoy ponemos el acento en otra de las cualidades de esta Directiva: La planificación. Que hacer bien las cosas pasa por tener claras las decisiones a tomar, prever con tiempo, buscar el sitio de cada acción, … En una palabra, planificar adecuadamente, huyendo la improvisación, que es el mayor enemigo de la eficacia.

Un casino activo y organizado, es la realidad que busca esta Directiva y para eso pone sus neuronas a trabajar con el tiempo necesario. sorprendente la agenda perfectamente organizada de actividades, que, a corto, medio y largo plazo es trabajada por sus componentes. Como debe ser. Como Dios manda, que para eso organizó los mandamientos en sus tablas, antes de que nosotros empezáramos a incumplirlos. Que para eso somos únicos. Los hombres, fieles a su tendencia a la improvisación, huyen de la previsión y la organización.


Pero es el único camino para buscar la eficacia. Y el Casino del Centro lo ha puesto como una de sus herramientas fundamentales. Y para grabar esta manera de trabajar en los genes de la nueva etapa.


Pero nadie diga que es fácil hacer cosas “con pólvora ajena”. Es dinero del Casino, pero que alguien diga si se pueden hacer tantas cosas, tan bien hechas y de ese calibre, con los fondos de un casino. Hace falta saber gestionarlo y hacerlo con habilidad e inquietud. No basta con intentarlo. Hay que acostarse con la mente pensando en qué hacer y levantarse con la disposición de hacerlo.
Y con pocos medios, porque debe recordarse la deuda económica que pesa sobre la Sociedad y que de la directiva inicial se han ido cayendo apoyos personales. Todo bascula en los hombros de tres personas: El Presidente y los dos Vicente, padre e hijo, que están dando un ejemplo práctico de cómo gestionar un casino y colocarlo en el camino adecuado a su historia.

Encaje de bolillos se llama esto. Sacar todo el planing adelante, buscando una respuesta digna de los nervenses. Que para eso es su Casino.

Hoy queremos terminar como en el artículo anterior, poniendo en clave sencilla la realidad de este Casino ejemplar. Entre sus muchas cualidades, esta Directiva sabe hacer algo importante: Planificar. Y hacerlo bien. Y hacer el milagro de lograrlo con los escasos medios disponibles.

Tomen nota quienes tengan la magnífica intención de servir a su casino, esté donde esté.

Dicho queda.

Carmen Alcázar y Miguel Mojarro 

Puedes leerlo también en el blog Amigos de los Casinos de Huelva, pinchando AQUÍ

miércoles, 17 de febrero de 2016

Casino del Centro: el ejemplo (I)

Ya hemos referenciado aquí la estrecha colaboración del sociólogo  Miguel Mojarro, autor del libro Casinos de Huelva, con este blog de La Factoría en su defensa del patrimonio minero e industrial y  también social de nuestra tierra en aspectos como la tradición casinera .  Y  ahí precisamente nos paramos. Hoy comenzamos la publicación de una serie de artículos en la que Mojarro, con la colaboración de la administradora de La Factoría, Carmen Alcázar, reflexiona y analiza el Casino del Centro Cultural de Nerva y su incansable actividad en la presente etapa. El primero de ellos, se focaliza en la visión de Casino abierto al pueblo de Nerva.
Miguel Mojarro,
Sociólogo
Carmen Alcázar
Periodista 
Hace unos meses, en Nerva, en el salón principal del Casino del Centro, un socio levantó la mano para ofrecerse como responsable de una Directiva, que nadie quería presidir. Unos estaban allí, pocos en comparación con la masa de asociados, mientras que otros presenciamos el acto gracias a las magníficas imágenes de Onda Minera, en la experta mano de Alex, ese componente de un trío de magníficos profesionales de la comunicación.

Allí presenciamos la lucha agónica de una sociedad para sobrevivir ante una más que segura desaparición. A cinco minutos del final de la Asamblea, cuando ya todos asumían con resignación el final del Casino del Centro, una voz, en la última silla de la última fila, hacía una oferta de presidir la nueva directiva. Era Francisco Vázquez, un aspirante desconocido a ser criticado en su gestión.

Mezcla de estupor, asombro y desconfianza entre los pocos asistentes, que volvieron la cabeza hacia atrás, para ver la procedencia de tal inesperada oferta.

Conviene reseñar aquí una cierta resistencia a aceptar tal oferta. ¿Desconfianza por lo inesperado? Tal vez, pero al final el sentido común se impuso: Ante la ausencia de otros ofrecimientos de subirse a pescante, nada más lógico y sensato que aceptar los principios de un nuevo presidente, inédito como actor principal en estas lides.

Y así comenzó la andadura de una Directiva, que tuvo que poner sobre la mesa de trabajo las carencias y los problemas que la sociedad casinera llevaba en su baúl.

Comenzó una carrera de fondo, que ha conducido a sucesivos logros, que avalan una tarea llena de trabajo y esfuerzo personal. Si hay algo que define la labor de esta Directiva, es la enorme capacidad de trabajo y el entusiasmo que desprenden y contagian. Pero carrera de fondo que no ha hecho más que empezar, aunque ya están sobre la mesa evidentes y notables logros.

Tenemos una muy clara opinión del color que luce esta nueva era de nuestro Casino del Centro: Un Casino abierto al pueblo de Nerva y al mundo que nos visite o nos siga en nuestra oferta cultual.

Dos vías han sido las utilizadas:

El presidente, Francisco Vázquez
En el pueblo, con las puertas  y ventanas abiertas a la sociedad nervenses. En cada actividad, acto o iniciativa, se ha invitado a todos, no sólo socios-hombres, sino a mujeres, niños, jóvenes, mediana edad … y además se han organizado eventos y actividades fuera de sus propios muros (deportivas, solidarias, etc.). De algún modo, se va consiguiendo ese papel vertebrador de la vida social y cultural que tenía en los orígenes e historia esta Sociedad.  
Sin embargo, no basta con eso. En los tiempos actuales, estar en el pueblo no es suficiente. Por eso Francisco y sus colaboradores habituales (Los dos Vicente, padre e hijo), han echado mano de una herramienta fundamental: La informática.

Francisco Vázquez, experto en esto de la comunicación en la Red, trabaja a diario en las redes sociales, con presencia activa y bien condimentada, como medio de acercarse a un público más amplio y también quizás el más difícil: El joven, para quien estos espacios digitales son su día a día. 

En días sucesivos diremos más cosas de este Casino y su evolución, su escalada, en este terreno difícil de la recuperación de valores sociales e históricos. Hoy, solamente esbozar uno de los aspectos de los que este Casino puede sentirse orgulloso, tras sólo unos meses de construir en la adversidad.

Podemos asegurar y aseguramos (valga una cita de todos conocida) que la bitácora de navegación del Casino del Centro en estos meses, es ejemplo a seguir, para todos los casinos que quieran superar dificultades y crecer desde su Historia.


Carmen Alcázar y Miguel Mojarro 

Puedes leerlo también en el blog Amigos de los Casinos de Huelva, pinchando AQUÍ

miércoles, 20 de enero de 2016

Geología de Huelva

Miguel Mojarro
Sociólogo y autor de Casinos de Huelva
Portada
En estas fiestas pasadas, siguiendo esa costumbre inevitable de regalar "porque sí", alguien tiene de vez en cuando sentido común y regala libros interesantes.

Esta vez nos han obsequiado con un precioso ejemplar de un libro onubense para todos. Se trata de un trabajo coral (De equipo), en el que expertos en geología, han unido su saber y su didáctica al servicio de un trabajo riguroso, bien estructurado, mejor diseñado, que está al alcance de todos los que tengan interés por temas científicos de nuestra provincia.

Es un estudio con rigor, pero asequible a la mayoría de los lectores. Es libro que debería estar en todos los sitios del saber, para uso de quienes quieran ir un poco más allá de lo que se comenta en los mentideros sobre el suelo y las aguas de Huelva.

Golfo de Cádiz
Es un regalo que hemos agradecido en lo que vale y por eso lo proponemos para quienes quieran pasar el rubicón de la pereza, para adentrarse en fuentes del saber. Sin miedo, porque es libro que se entiende, se goza y se consulta cuando alguna duda nos entre ante opiniones de dudosa solvencia.

Por cierto, un periódico digital, Huelva Buenas Noticias, publicó en su momento un reportaje sobre este libro: http://huelvabuenasnoticias.com/2014/06/07/el-origen-de-las-playas-de-huelva/

Lo editó la Facultad de Ciencias Experimentales de la Universidad de Huelva. Su título: Geología de Huelva. Lugares de interés geológico.

Playas, minas, ríos, suelos... son los protagonistas. Los que seguirán aquí cuando nosotros no estemos. Los que ya estaban antes de que llegáramos nosotros. Ellos son del Sur. Nosotros, unos "ocupas".

A por él, que es fuente de Cultura. De la nuestra. De la del Sur.

Puedes leer esta reseña también en el blog de Amigos de Los Casinos de Huelva, pinchando AQUÍ

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Jaramar: La estación amante de un puente

Miguel Mojarro
Sociólogo y autor de Los Casinos de Huelva 
Silbato usado en 1906 por el
 jefe de Estación de Jaramar
Hoy toca homenaje. A una estación, Jaramar, a un puente, Las Majadillas y a un pueblo,
El Madroño, que dio vecindad y vida a un trozo del ferrocarril minero y a su río. O viceversa, que nunca he sabido quien amaba a quien.

El río, dale que dale, en su terca manía de surcar por donde le place. El ferrocarril, insistiendo en "bailar pegados" siempre que las lomas lo permitían. Así, hasta el final, incluso en ese último episodio rojo de Las Mallas. Amantes hasta el final.

Jaramar puente Las Majadillas
actualmente. Imagen de Fotoespacios
En Jaramar, la más humilde de las estaciones de la línea, hay historias escritas, vidas nacidas y amistades fraguadas. Suficiente esto, como para que Jaramar siga viva en la gratitud a quienes estaban allí, cuando era lugar de encuentro para quienes venían por la senda de El Madroño cada mañana y quienes esperaban su llegada, para dar salida a un tren hacia el sudor.

En Jaramar, allá por los primeros años del siglo XX, estaba el final de un camino entre jaras, que procedía de El Madroño, con su carga diaria de trabajadores que habían hecho su primera parada en el madroñero Casino de Bautista, para esa manguara madrugadora que permitía la caminata dura hacia el Tinto.

Allí esperaban la estación, con Juan "El del Lunar", que acababa de levantarse para dar vida a los trenes de mineral y de obreros, que eran los habitantes de la orilla. Cada mañana, Juan tañía su silbato de ferroviario con poder, para regular entradas y salidas de trenes de humo negro, con sus lentas subidas y peligrosas bajadas de los desniveles.

 Aun se conservan restos de un molino, de los muchos que jalonaban la bajada del Tinto, en el que se usaba la fuerza motriz de las aguas, para producir la harina necesaria en la zona. Un molino rodeado de jaras, unido a la orilla onubense por una "tirolina" rústica, que permitía el traslado de mercancías de un lado a otro del atractivo río. Y a veces hasta personas fueron sus clientes.

Jaramar estacion antigua.
Archivo de Azoteas
A su lado, una casa, la del molinero (Que no bar). Con el espectáculo rojo y verde. No es mala combinación de tonos, en una tierra que es santuario de pintores. La soledad de este molinero solamente encontraba la compensación de este espectáculo estético y natural. Pero a veces ocurre, como en Hamlet, que el hábito hace perder la sensibilidad a esta bella circunstancia.

Me hubiera gustado charlar con este molinero, sentado junto a la "zahurda" en la que criaba sus guarros. Hablar de sus recuerdos en ese trato diario con quienes venían por la senda de El Madroño, con el sueño recién vencido. O a su regreso, por la tarde, cuando emprendían el recorrido cuesta arriba, entre jaras y cansancio, con el "carburo" encendido, cuando la noche les ponía difícil el regreso a casa.

Y presenciar sus parrafadas, que las habría, con Juan, el Jefe de Estación, en esas horas muertas entre tren y tren, entre molienda y molienda.

Uniéndolos, un pasillo de lujo, el puente de Las Majadillas, delgado y entrañable, porque era el medio para cruzar la calle del río, el sitio obligado para ir a la acera de enfrente. Tan cerca. Dos provincias unidas por un puente humilde. Un puente entre pinos y jaras, en el lugar más hermoso de un río increíble.

José Luis Gómez, nos aporta alguna reflexión importante en los blogs:


"En su día, la propia empresa se encargó de derribar el edificio de la estación (Jaramar)".

"La empresa fomentaba la obligatoriedad de ocupar las viviendas que sembraban el recorrido férreo y amenazaban con despidos de no hacerse. En la estación de Jaramar se dio uno de esos casos de despidos por esta razón. El factor Pedro Chaparro Ruiz fijó su residencia en El Madroño y no ocupó la vivienda asignada en Jaramar."

También Aquilino Delgado, en sus trabajos sobre el Ferrocarril Minero, aporta algunas indicaciones de esta mítica estación:
"Unos metros más y la locomotora silba indicándonos que llegamos a la estación de “Jaramar”. De ella solo se adivinan sus paredes a la derecha pero en el lado izquierdo se conserva, en muy buenas condiciones la factoría, una especie de almacén donde el ferrocarril descargaba y recogía mercancías para esas poblaciones ya alejadas de la comarca minera. También apreciamos una forma muy curiosa de cruzar el río, una especie de “tirolina” que permitía llevar cosas e incluso personas desde un molino a la estación, muy útil en época de crecida del río."

Hay un sitio que conviene visitar antes de entrar en otras consideraciones sobre este ferrocarril minero. El Señor Alcázar, el padre de "La Alcázar", es fuente admirable de memoria y de amor por este patrimonio social del Sur:


Pero antes de que su memoria nos trajera el placer de un recuerdo admirable, Jaramar esperaba cada mañana a sus amigos de El Madroño, aquellos antepasados de Manolo y de Feliciano, de Ventura y de Bautista, de Don Manuel y de Eduardo, de Petra y de Isabel, ...

Jaramar almacen. Estado
actual. Foto de Fotoespacios
Y entre lo que hoy son ruinas, un jefe de estación, Juan, con el silbato de bronce al cuello, para dar salida a trenes con mineral y con madroñeros, en ese punto kilométrico 9, entre Naya y Las Cañas.
Pisando y paseando por la vía de 1,067 m de ancho, que se acercaba al Tinto a su paso por el puente de Las Majadillas, allí donde el rio rojo recibe a su hermano transparente el Jarrama. Porque Juan no tenía otro camino para pasear.

O cruzando por el puente amigo, hacía la casa del molinero, para echar un cigarro o beber una manguara con el vecino. Porque ese molinero era el único vecino que Juan tenía, aparte de jaras, pinos y el rumor suave de las aguas rojas en las rocas amarillas.

Y ahora ese puente de Las Majadillas grita en estertores de un final doloroso, que su memoria es parte de este patrimonio minero y ferroviario, onubense y sevillano, estético y social.

Jaramar, ese sitio en el que la historia y la vida compartían soledad y belleza. Jaramar, trozo de la Historia, solar minero sin mineral y traviesas sin trenes. Pero con memoria y sentimientos, porque los hijos de los hijos de aquellos que llegaban a Jaramar, tienen hoy querencia por aquellas piedras y un puente que debe ser orgullo de El Madroño y de la Cuenca Minera.
Patrimonio. Que también es patrimonio la memoria de los que viven.

(Este artículo es homenaje a quien vivió en La Estación de Jaramar
y a quien nació en la orilla del Rio de colores)


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Jaramar: un lugar en el ferrocarril minero


Por Miguel Mojarro, sociólogo. 
Director del Grupo de Investigación Azoteas 
y autor del libro Los Casinos de Huelva 

Jaramar. La Fantasía. Foto: Fotoespacios
Yo tenía un amigo, Feliciano, que sabía del color de estas aguas y del aroma de las jaras camino de Jaramar. Desde El Madroño, su lugar de descanso. Hasta Jaramar, su lugar de vida ferroviaria y minera.

El Madroño es una localidad sevillana, pequeña, entrañable y con olor a eras y a humo de cisco. Con un bar (Al que llamábamos "Casino de Bautista"), que abría sus puertas y su acera generosa a quienes madrugaban, para ir a la corta, en un tren que cogían en Jaramar, la estación más pequeña de la ruta minera. Y la más entrañable para quienes nacieron allí, entre las jaras y los pinos, separados por un río y unidos por un puente.

Feliciano, en su casa de “Los Casares”, un pequeño apéndice de El Madroño, me comentaba un día sus recuerdos de Jaramar, su lugar de vida durante años. Unos años en los que ocupaba la jefatura modesta de una estación muy modesta.

No sé si había en sus comentarios más recuerdos que añoranza, pero ambas cosas son compatibles. Por muy dura que fuera su actividad laboral, perdido en aquellos cerros verdes. Los sitios se recuerdan por su vinculación a las sensaciones de la época. Y los años de Jaramar, fueron para Feliciano años de salud, de actividad y de libertad junto a su río de colores.
La orilla sevillana. Foto: Fotoespacios

Por eso Feliciano me contaba sus vivencias de la ventana de la estación, del andén de ladrillo, de la caseta almacén de enfrente, ... Como si me enseñara su casa. Como cuando presumimos de algo hecho por nosotros.

Feliciano, mi amigo de Los Casares, era el heredero de Juan en aquel trabajo solitario y silencioso de Jefe de Estación en Jaramar. Jefe modesto en estación muy modesta. Pero dueño de sus raíles, de sus "agujas", de sus recibimientos y sus despedidas, de los silencios de la vía y los rumores susurrantes del agua.

Y, enfrente, un puente. Por el que no pasan carreteras ni raíles. Solamente trabajadores que, desde El Madroño, cruzaban cada día para subir al tren que los llevaría a la corta.

Puente de caminantes solamente. De vida por la mañana y cansancio por la tarde. Puente modesto, junto a una estación muy modesta. Puente acariciado durante años por aguas de colores. Puente vecino, de piedras teñidas por el tiempo de un color que reproduce el sol del Sur. Amarillo sin influencias del verde que lo acompaña.

Verde, en las orillas. Amarillo, en el cauce. Y un puente, apoyado en hierros que lo unen a las rocas de oro, sirve para unir las dos orillas verdes, de jaras y de pinos.

La orilla onubense. Foto: Fotoespacios
¿Que cuál es más bonita? Pues está claro. Lo mejor es sentarse en una de ellas y gozar de la contemplación de la otra. Luego, cruzar por el puente de las Majadillas, sentarse en la orilla de enfrente y disfrutar de la anterior.

Un puente abandonado a su soledad durante mucho tiempo. Y eso no es bueno, porque los puentes como éste, se ponen tristes y sufren con la soledad. Y mueren si los que lo usaron se olvidan de él, con esa ingratitud de quienes dejan libre el egoísmo.

Un puente que hoy es patrimonio del recuerdo de mi amigo Feliciano y pronto puede ser solamente recuerdo, porque haya dejado de ser patrimonio.

Un puente, el de Las Majadillas, que ha conocido los pasos de Feliciano y de Juan, cuando caminaban por esa senda, modesta también, que une Jaramar con El Madroño.

Feliciano, Juan, El Madroño entero, claman por la salvación de este lugar, que fue importante mientras era necesario. El tiempo acaba con las cosas, pero también pone en su lugar a las personas.

Las Majadillas puede ser una víctima más de la desidia de los ingratos.
También puedes leerlo en la web del Grupo Azoteas, pinchando AQUÍ.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Miguel Mojarro, sociólogo y mucho más que un enamorado de los Casinos y su patrimonio histórico

Miguel Mojarro. Foto: Fotoespacios
El sociólogo Miguel Mojarro es uno de nuestros últimos colaboradores aquí en La Factoría, sobre todo en lo referente a la defensa del patrimonio minero, histórico e industrial de nuestra Cuenca Minera de Riotinto en la que ha mostrado un apoyo especialmente insistente desde su voz curtida de experiencia social e histórica de nuestra tierra.  De hecho, sobre esto ha versado su reciente primera colaboración con el blog, concretamente sobre la #RehabilitaciónPuenteMajadillasYA, y de la que seguro vendrán muchas más incursiones en nuestra estación: "Jaramar: donde el Tinto se asoma a Sevilla"

Pero conozcamos algo más de cerca a este interesante colaborador:  Miguel Mojarro, natural de la sevillana Carmona, estudió magisterio en Sevilla y se licenció en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, donde actualmente reside y  donde ha ejercido durante más de veinte años de maestro de Matemáticas.  técnico en el Ministerio de Educación y en el Centro de Renovación Pedagógica de la Comunidad de Madrid.  En esta faceta docente, cuenta con diversas publicaciones relacionadas con la educación y la evaluación de centros.

Como sociólogo, Mojarro es componente del grupo "Azoteas" (sociología y fotografía), que está realizando un trabajo de investigación sobre los casinos de los pueblos del Sur y desde 2008 dirige un trabajo sobre los casinos de Andalucía Occidental, del que  vería la luz en mayo de 2013 el libro, que se presentó en muchos municipios onubenses: Casinos de Huelva. Con un intenso recorrido fotográfico Gabriel López (Fotoespacios) con cerca de 400 instantáneas, el libro pretende profundizar en la historia y significado social de los 45 casinos en cada municipio de la provincia, ya sea desde una propuesta sociológica (la individualidad de todos los casinos, sus características y el análisis de sus elementos más peculiares), o la que aporta información sobre aspectos complementarios de la localidad para los que tengan intención de visitarlos.

Sin embargo, su pasión casinera va más allá de esta publicación. Y es que en la actualidad, Miguel Mojarro sigue trabajando de cerca con el día a día de los Casinos onubenses, ya sea en la defensa de su valor social y cultural con la colaboración en diversos medios de comunicación con artículos relacionados (como en Huelva Buenas Noticias);  en la promoción de sus actividades desde el recién creado blog amigosdeloscasinosdehuelva.com. e incluso como ejerciendo como asesor de algunos de los  proyectos de las sociedades casineras. Tal vez por esta intensa labor en pro de estas instituciones sociales onubenses, Miguel Mojarro es Socio de Honor de  los Casinos de Almonte, Corrales, Beas y Trigueros.

Mesa Redonda Nerva 
En la Cuenca Minera de Riotinto, además de las pertinentes presentaciones del libro Casinos de Huelva y de alguna que otra conferencia tanto en los pueblos mineros como en otros cercanos, hemos contado con su presencia y su voz experta en la reciente Mesa Redonda sobre el Presente y Futuro de los Casinos de Huelva organizada por el Casino del Centro Cultural de Nerva y en la que dejó evidente no sólo sus sabias aportaciones, sino que es algo más que un enamorado de los casinos y su patrimonio histórico; es un enamorado de sus raíces como señas de identidad propias del presente, de la historia de sus pueblos y del devenir de su gente. En resumidas cuentas, lo que defendemos aquí en La Factoría y que nos gusta llamar "lo nuestro".

Hace unos días Mojarro nos recomendaba  a La Factoría, como "un sitio para entrar y quedarse", - y más adelante, explicaba: "Porque los casinos, las minas y el ferrocarril, han vivido juntos días de sabores y sudores compartidos". Para el equipo de La Factoría, -"los Alcázar", como le gusta llamarnos-, es un inmenso placer que el maestro sociólogo Miguel Mojarro entre, se quede y juntos compartamos experiencias vividas y sentidas en ese trío interrelacionado de manera intensa en nuestra tierra, casinos+minas+ferrocarril: lo nuestro. 

¡Mil gracias, por todo, Miguel Mojarro!

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Jaramar: Donde el Tinto se asoma a Sevilla

Por Miguel Mojarro, sociólogo. 
Director del Grupo de Investigación Azoteas 
y autor del libro Los Casinos de Huelva 
Hay un tramo del Rio Tinto en el que conviven pinos onubenses y jaras sevillanas. O viceversa,  que en eso de la belleza montan tanto los unos como las otras.
  El trazo de insultante colorido del Rio, se detiene para recibir con honores las aguas verdes del Jarrama, nervense, con una colonia de peces que no pueden visitar a su vecino rojo.
  A los lados, montes ennegrecidos por la sinrazón de los que no sabemos usar lo nuestro. Que eso de ser “de todos” no parece bien entendido por muchos.
Entorno de Las Majadillas
Foto: Grupo Azoteas
  Abajo, piedras lamidas durante siglos por el Tinto, presumen de colores rojos, amarillos y verdes, mientras reciben las lluvias de los barrancos, esos aspirantes a hijos, que llegan secos cuando no llueve.
  Barrancos que conocen bien los que los recorrían en busca de liebres cuando el hambre apretaba. Y después, porque estaba bueno el guiso con arroz.
  Barrancos que son como la peineta de la “Estación de Jaramar”, aquella que un día Juan regentó, para regular el tráfico de trenes de mineral y de obreros que venían de El Madroño.
  En esa orilla está la visión serena de la ladera sevillana, por donde llega un camino que recorrían cada día los obreros que llegaban de El Madroño y se subían al tren que los llevaría a las cortas.
   En Jaramar, que es el sitio que no supo resistir la pérdida de trenes y de obreros. Por eso ya no está. Pero algunos sabemos dónde estás sus huellas en la roca y en la memoria.
   Barrancos, trenes, pinos y jaras. Alrededor de un rio increíble. Mirando el paso de trenes de piritas de cobre y de madroñeros de ropas pardas. Entonces todas las ropas eran pardas.
   Barrancos. Del Santo Antón, de Traba las Eras, del Tamujoso, … Y de las Majadillas, que baja suave y escondido, hasta donde el rio se viste de domingo con sus mejores galas de colores intensos.      Abierto a las aguas de Huelva y a los caminos de Sevilla.
  Para  unir estos caminos con el hierro del tren, nace el puente de las Majadillas, que habrían de cruzar cada día los obreros de El Madroño. Al amanecer y al atardecer. Dos veces, con la “mitailla” llena o vacía, según la hora.
  Se acabó la mina. Se cerraron las cortas. Ya no pasó más veces el tren y el puente se vació de hombres de marrón y “mitaillas” con aguardiente para la manguara.
  El Rio sigue siendo bello y arrogante. Los barrancos, secos y silenciosos. Jaramar, ya no está, ni Juan se asoma para dar paso a trenes que ya no pasan. Pero el Puente, ese puente que tantas veces atravesó Juan, camino de El Madroño para tomar una manguara con los amigos de allí, en el Casino de Marcelo, ese puente callado y con recuerdos, ya no luce su vigor. Peina óxidos y hay huecos entre sus traviesas.
  Y sufre una enfermedad de difícil cura: El olvido ingrato de quienes lo quisieron mientras lo necesitaban.

También puedes leerlo en la web del Grupo Azoteas, pinchando AQUÍ.